Dora Villanueva
La disminución de los cruces de migrantes sin documentos hacia Estados Unidos se refleja también en el sistema financiero, evidenció la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN), la agencia del Tesoro que ha puesto una dina a las remesas y transacciones bancarias para dar seguimiento al movimiento de personas. Paradójicamente, la autoridad identificó que el dinero vinculado con esta actividad tiene como principales beneficiarios a usuarios de los bancos estadunidenses.
El año pasado se desplomaron 62.4 por ciento los reportes financieros sobre transacciones en las que se sospecha el pago por servicios de traslado de migrantes sin documentos y trata de personas, al pasar de un máximo de 29 mil 266 reportes en 2024 a 11 mil 18 en 2025, reportó FinCEN. Esto a la par de que, según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos, en mayo del año pasado los cruces en la frontera entre México y Estados Unidos disminuyeron 93 por ciento anual.
La agencia del Tesoro de Estados Unidos analizó 67 mil 540 informes de la Ley de Secreto Bancario (BSA por su sigla en inglés) que le fueron presentaron entre 2023 y 2025 y en los se contabilizaron más de 4 mil 900 millones de dólares asociados con actividades sospechosas de tráfico de personas y trata. Más de la mitad de ese monto, el 61 por ciento, provino de alertas en las que se involucró a los bancos de ese país.
Los datos de FinCEN mezclan la trata de personas –un delito que implicar secuestrar y transportar a una persona para someterla a trabajos forzados o sexuales mediante el uso de la fuerza, el fraude o la coacción– con el tráfico de personas, “ya que comparten ciertas tipologías financieras comunes”, explicó la agencia.
En este último punto, más allá de criminalizar la migración sin documentos, la agencia del gobierno estadunidense señala que muchas redes de tráfico de migrantes “están vinculadas a organizaciones criminales transnacionales de mayor envergadura, como los cárteles con sede en México”.
En su informe, FinCEN destaca que los cárteles controlan territorios que abarcan corredores migratorios clave y se benefician del tráfico de migrantes cobrando un derecho de piso a los polleros que operan en zonas bajo su control. Sin embargo, la agencia muestra que los principales beneficiarios de ese dinero que presuntamente se mueve con el tráfico de personas son usuarios del sistema financiero de Estados Unidos.
De los 67 mil 540 informes analizados por FinCEN, 65 mil 238, que equivalen al 97 por ciento del total, fueron presentados por empresas de servicios monetarios, entre las que se incluyen las remesadoras. Otros 2 mil 75 fueron presentados por instituciones de depósito, entre las que se encuentran los bancos.
En esos 2 mil 74 informes relaciones con instituciones de depósito se identificó la mayor cantidad de dinero, 3 mil millones de dólares, presuntamente relacionada con el tráfico de personas y la trata. De ellos, 2 mil 29 fueron con sujetos radicados en Estados Unidos y solo 41 informes con residentes de México, el siguiente país con mayor representación.
En este punto, la FinCEN identificó que se mezclan transacciones en efectivo, “cuentas embudo que reciben fondos de numerosas personas y agencias de viajes que organizan viajes para migrantes, que van desde operaciones simuladas hasta negocios legítimos que pueden estar facilitando involuntariamente dicha actividad”.
“Los migrantes pagan a estas redes por paquetes de viaje que incluyen billetes de avión, traslados en autobús y alojamiento en hoteles a lo largo de la ruta hacia la frontera entre Estados Unidos y México, según información de fuentes abiertas”, advirtió.
También subrayó que en el caso de México, “la mayoría de las transacciones notificadas como potencialmente relacionadas con el tráfico de migrantes” tuvieron lugar en Juárez Chihuahua, con 5 mil 891 informes durante el periodo analizado; seguidas de la Ciudad de México (3 mil 993) y Monterrey, Nuevo León (3 mil 320).





