Juan Manuel Vázquez
Ciudad de México. Francisco “Bandido” Vargas temía que la herida añeja del párpado izquierdo se volviera abrir. Y se abrió. Eso le costó la pelea y el titulo superpluma del CMB ante Miguel Berchelt.
“En cuánto sentí el corte pensé que se iba a complicar y así fue, empecé a tener problemas para ver y ya no pude concentrarme”, cuenta el Bandido a día días del combate. “Me suturaron y debo dejar descansar para que cicatrice, tal vez una cirugía para que no me dé problemas adelante”. Bandido siente una mezcla de rabia y tristeza porque una herida le haya costado la pelea, pero asegura que no cambiará de estilo, uno donde si bien pega también recibe.
Para el jefe del servicio médico de la comisión de boxeo capitalina se trata de un tipo de lesiones comunes y que frecuentemente son mal tratadas.
“Por lo que me han descrito gente del boxeo, esa herida tuvo que parar la pelea mucho antes del episodio 11. Ese tipo de lesiones pueden alcanzar la cámara posterior de ojo y dañar la retina. Arruinan no la pelea sino la salud del peleador. Ese es el problema de los peleadores como el Bandido, que no les importa recibir castigo con tal de ganar”.





