Aldo Anfossi, especial para La Jornada 

Santiago. Mientras la capital y otras ciudades de Chile ayer volvían a ser un hervidero de incidentes, el presidente de la Corte Suprema, Guillermo Silva, echó por tierra las pretensiones gubernamentales de que los tribunales de justicia actúen, sin mayores pruebas incriminatorias, con mayor dureza contra los manifestantes que son detenidos por la policía, para que los mantengan en prisión preventiva y así sacarlos de las calles.

“El hecho de formar parte de una primera línea en si, como un hecho aislado, no constituye delito. Podría constituirlo si se acreditan determinadas condiciones que es muy difícil hacerlo; si los integrantes de la primera línea robaban, saqueaban, ejecutaban actos vandálicos, maltrataban a carabineros, eso es constitutivo de delitos, (pero) los desórdenes públicos son graves desde algún punto de vista, pero no desde un punto de vista penal”, afirmó el magistrado.

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