Fabiola Martínez
Ciudad de México. Con un llamado a “mirarse sin miedo al espejo” y reconocer las fallas, Claudia Ruiz Massieu asumió hoy la presidencia del PRI. Dijo que serán una oposición responsable “cuando así le convenga a México”.
Lo que más rechaza la gente, dijo, es la falta de claridad, la falta de contundencia para decir las cosas como son, empezando por nuestras fallas.
El 2018, puntualizó, será recordado en la historia del PRI de una de dos maneras: “Como el año de nuestra gran debacle o como el año en que iniciamos nuestra gran reforma. Escribir el desenlace de este capítulo depende de nosotros”.
“Vamos a levantarnos al tiempo de trabajar en la reforma del partido, desde la base, se preparará el método y formas de la elección del dirigente nacional para el periodo 2019-2022”, señaló.
“Porque si bien la fundación del PRI se hizo desde las dirigencias, nuestra reforma debe ser signo contrario, desde abajo hacia arriba, con la militancia como protagonista, para crear un partido más horizontal, democrático y autónomo”, agregó.
Destacó que en los congresos locales, y presidencias municipales son la primera línea de contacto con la ciudadanía pero también la primera línea de defensa.
“No están solas y solos, nos vamos a respaldar, los vamos apoyar y los vamos a defender”, sostuvo.
La ex canciller, quien hasta el lunes fue la secretaria general del PRI, se calificó como una priísta de la resistencia.
“No le tengo miedo a que seamos oposición “, dijo, pero admitió que si bien siempre sueño con ser presidenta de este partido, “lo que nunca imaginé es que este sueño se haría realidad en el momento más complejo”.
Ruiz Massieu anunció que también conducirá la renovación de la dirigencia tricolor en más de 20 entidades, así como a la renovación de 15 consejos políticos estatales ahora vencidos, espacios indispensables para que la militancia participe en las decisiones del partido.
“Asumo la responsabilidad de que estos procesos de renovación sean incluyentes y reflejen la pluralidad que debe caracterizar a nuestro instituto político”, señaló.
Dijo que deben aprender a construir un partido, a hacer tarea política de servicio y gestión con menos recursos. En este punto anunció el fortalecimiento del Comité de Financiamiento.
En sesión extraordinaria de la Comisión Política Permanente advirtió que sólo regresando a la base “podremos levantarnos, reinventarnos y crear el nuevo consenso interno que nos permita recuperar la confianza de los mexicanos”.
Vamos a perderle el miedo a la palabras: si queremos cambiar la realidad, primero tenemos que atrevernos a describirla sin eufemismos. “Vamos a mirarnos en el espejo de cuerpo entero, sin miedo ni prejuicios, reconociendo lo que hoy representamos, para poder definir lo que queremos ser”, expresó durante la primera reunión de un órgano de dirección de este partido, tras la derrota del 1 de julio.
“Vamos a levantarnos, vamos a renovarnos y vamos a fortalecernos”, expresó ante integrantes de esta comisión, que representa el 15 por ciento del Consejo Politico Nacional del PRI, el cuál será llamado a sesionar después de la calificación de la elección que dio la victoria a Andrés Manuel López Obrador.
Propuso hacer un diagnóstico franco, objetivo y autocrítico sobre las causas de la derrota.
Porque, dijo, la razones que no se apartaron de la confianza de la ciudadanía tienen sus orígenes en inercia, actitudes y formas de hacer política que venimos arrastrando desde la pasada elección y no desde la pasada generación.
A partir de esa reflexión, puntualizó, deberá de tomarse un proceso de reforma.
Manlio Fabio Beltrones tomó la protesta a Ruiz Massieu y a Rubén Moreira Valdés, como secretario general del PRI.
Con un quórum de 83 consejeros, se declaró válida la tercera sesión extraordinaria de esta Comisión en el que se notificó la renuncia, el pasado 16 de julio, de René Juárez Cisneros; por prelación asume el cargo Ruiz Massieu.





