Angélica Campillo
Ricardo Gallardo Juárez, alcalde de la capital potosina, aceptó que la entrega de garrafones no es la solución para el problema de desabasto de agua, no obstante refirió que si hay escasez de este líquido es por desperfectos en el acueducto de la presa El Realito. Apuntó que una alternativa para combatir la falta de agua sería construir “aljibes tremendos”.
Cuestionado respecto a las declaraciones del investigador de El Colegio de San Luis (Colsan) Francisco Javier Peña de Paz, quien aseveró que el desabasto de agua que existe en algunas colonias de la ciudad no se soluciona regalando garrafones, el edil manifestó que “los garrafones no tiene nada que ver, ni es la solución porque con ello se apoya a la gente que menos tiene”.
Refirió que Interapas tuvo un problema técnico ya que las piloteadoras rompieron el ducto principal localizado en el crucero de la carretera 57 y la entrada a Villa de Reyes, que viene a abastecer a la presa El Realito, y por esa razón en la capital se tiene desabasto de agua. Externó que debido a ello se pusieron en operación ocho pozos más que se tenían en reserva, de los que no se extraía agua para no perjudicar los mantos acuíferos, porque “preferimos pagar que agotarnos el agua que tenemos en el subsuelo y que en un momento dado pueda haber hundimientos”. Además, reconoció que con el agua proveniente de El Realito no se soluciona por completo la falta de este líquido.
Acerca de si ya hay alguna alternativa para sustituir al programa de Mejora Integral de la Gestión, el presidente municipal insistió en que este esquema no era la solución para el problema de escasez de agua en la zona metropolitana, ya que sólo beneficiaba a 30 por ciento de la población: “que me sigan mencionando al MIG, con todo respeto, es irrelevante. Si dijeran que es el cien por ciento, encantado, pero el 30 por ciento ¡por Dios!”, enfatizó.
Señaló que se está trabajando para abastecer de agua potable al cien por ciento de la población, pues dijo que “casi casi” se tiene 70 u 80 por ciento de cobertura, y es muy poco lo que queda sin cubrir. Puntualizó que hay zonas a donde no llega el agua, y no que falte, por lo que ahí se tienen que instalar “aljibes tremendos” y rebombear el agua, pues se tiene que buscar la solución para que este líquido no le falte a nadie, “pero sí, estoy seguro que sí hay desabasto de agua en este momento, más del que teníamos… debido a la ruptura que sufrió el ducto”.





