Por Dpa
Buenos Aires. El Gobierno argentino reconoció hoy el carácter masivo de la movilización sindical del viernes en protesta contra los despidos y la inflación, pero pidió tiempo para resolver los problemas al advertir que los gremios demandan ahora “cosas que no se hicieron en los últimos 12 años”.
“Fue una demostración multitudinaria de las distintas centrales”, reconoció el ministro de Trabajo, Jorge Triaca.
“En estos cuatro meses, nos piden resultados inmediatos de cosas que no se hicieron en 12 años”, advirtió sin embargo el jefe de la cartera laboral. Los reclamos forman parte de “las líneas de trabajo que venimos trabajando en las mesas de discusión con los dirigentes”, aclaró Triaca, quien admitió que “son muchas las cosas que tienen un sentido común” entre el Gobierno y el sindicalismo.
Triaca pidió “paciencia” porque “este es un contexto difícil, es un contexto que tiene dificultades”. “Estamos haciendo un enorme esfuerzo para sincerar la economía”, subrayó.
Los gremios estiman que desde la asunción de Mauricio Macri en diciembre hubo cerca de 130 mil despidos en los sectores público y privado, al tiempo que la inflación se encuentra en una espiral ascendente, con un ritmo superior al 35 por ciento anual y en medio de ajustes de tarifas en el área metropolitana de Buenos Aires que oscilaron entre el 100 por ciento, en el caso del transporte, hasta un 600 o un 700 por ciento en algunos servicios públicos.
El Gobierno confía en que la inflación comience a ceder en el segundo semestre y se generen nuevos puestos de trabajo cuando arriben las inversiones esperadas.
El líder de la central obrera Confederación General del Trabajo (CGT) Azopardo, Hugo Moyano, advirtió hoy sin embargo que “para algunos sectores de la sociedad” el Gobierno “tiene una respuesta inmediata y a los sectores laborales y con menores recursos no termina nunca de responderles”.
“Por más que diga que tiene la misma agenda, no vemos la voluntad del Gobierno de darle respuesta a esa necesidad más extrema”, señaló Moyano a radio Continental. Se refirió así al posible veto del Poder Ejecutivo al proyecto de ley que podría promulgar la próxima semana el Congreso que prohíbe los despidos y obliga a pagar una doble indemnización a las cesantías sin causa.
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, señaló aún no se tomó una decisión sobre qué hará el Gobierno, pero remarcó que ese proyecto de ley “atenta” contra el “objetivo de generar confianza, trabajo e inversión en Argentina”.





