Armando G. Tejeda
El gobierno español, presidido por el socialista Pedro Sánchez, decidió desclasificar 153 “unidades documentales” de carácter confidencial sobre los hechos ocurridos en España el 23 de febrero de 1981, cuando en plena transición a la democracia un grupo de militares franquistas lideraron un golpe militar contra el entonces incipiente régimen español. El golpe fracasó, pero todavía hay muchas zonas nebulosas sobre la penetración de los militares golpistas en el Ejército y del papel que jugó el entonces jefe del Estado, el rey Juan Carlos I, hoy bajo la categoría de “rey emérito” y residiendo en Emiratos Árabes después de ser repudiado por sus numerosos casos abiertos de corrupción y abusos.
Han tenido que pasar 45 años para que el Estado español hiciera públicos sus archivos secretos sobre el 23F, como se conoce popularmente a ese episodio histórico. Los documentos proceden de los ministerios de Defensa, Interior y Asuntos Exteriores y están abiertos a la consulta de cualquier persona, en la siguiente dirección electrónica: https://www.lamoncloa.gob.es/consejodeministros/paginas/desclasificacion-documentos-23F.aspx
En los documentos se revelan detalles de aquellos días, como que había hasta seis agentes de los servicios de inteligencia involucrados en el golpe de Estado y que hasta la fecha no han sido juzgados; o que había una facción de los militares sublevados que no querían “dejar libre al Borbón”; o que la extrema derecha quería instauran una república que dejara al margen a la monarquía; o que los militares golpistas entraron a las oficinas de la Televisión Pública Española (RTVE) con la orden de dar “el primer tiro al aire y al segundo a dar”.





