Ciudad de México. El gobernador de Morelos, Graco Ramírez, acusó al obispo de Cuernavaca, Ramón Castro, de “convocar a una rebelión” en contra de la ley que permite el matrimonio igualitario en esta entidad.
Señaló también al rector de la Universidad autónoma de Morelos, Alejandro Vera Jiménez, de alentar un ” ataque político” como estrategia para evadir su responsabilidad ante la revisión de las finanzas de esta institución educativa.
El gobernador Ramírez dio esta mañana una conferencia de prensa en la ciudad de México para denunciar la existencia de una ” confabulación” de “fuerzas conservadoras” en contra de un “gobierno progresista”.
En este “ataque” mencionó como protagonistas al obispo, el rector y organizaciones como los transportistas.
En el primer caso, indicó, se debe a un ataque en respuesta a la aprobación de la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo; para el segundo caso, de la universidad , dijo que se pretende desviar la atención de las auditorías y los faltantes en la administración de la actual rector, mientras que de los transportistas mencionó su oposición a una transformación para limpiar la corrupción en este sector.
En momentos en que sus detractores han anunciado diversas movilizaciones y exigen la desaparición de poderes en la entidad, el gobernador no respondió claramente acerca de la posición de la Secretaría de gobernación en este asunto.
Se limitó a precisar que el jerarca religioso ha incurrido en una violación a la ley porque está convocando a una rebelión contra la norma establecida al más alto nivel.
La semana pasada, el subsecretario de población, migración y asuntos religiosos de la Secretaría de gobernación, Humberto Roque Villanueva, dijo que se comunicó con el obispo y le hizo notar que estaba cerca de una violación a la ley, pero el prelado le respondió que sólo fue invitado a una reunión en la que no tuvo participación.
El funcionario federal dijo también que el caso Morelos se analiza y se sigue de cerca , Aunque dejó entrever que los jerarcas estarían sólo ejerciendo su derecho a la libre expresión, al externar opiniones del matrimonio igualitario.





