Ciudad de México. El rector de la UNAM Enrique Graue, sostuvo la urgencia de tener, cada vez, una mayor educación de calidad en México. “A nadie escapa que, para conseguirlo, debemos reformarnos y empeñar esfuerzos y recursos, y sin duda, sortear los problemas que vayan surgiendo”.
En la Cámara de Diputados, donde acudió acompañado de renombrados académicos y funcionarios universitarios, para la presentación del Informe del Desarrollo en México 2015, el rector emitió un llamado a deponer intereses de grupo, ante la necesidad de impulsar la educación básica:
“Los cambios generados en la educación básica no han estado exentos de una serie de dificultades que todos nosotros conocemos. Desde la universidad y con toda seguridad, ante todos ustedes, hacemos votos por que se abandonen las posiciones fundamentalistas, corporativistas y radicales, se pongan por delante los intereses de los mexicanos y se escuchen todos los puntos de vista, para poder así conciliar y encontrar soluciones en beneficio de la educación básica de calidad. Porque una educación de calidad, representa una mejor ciudadanía y un mejor desarrollo social integral”.
Durante el encuentro celebrado en el salón de protocolo del Palacio Legislativo, que fue convocado por la presidenta de la Comisión de Desarrollo Social, Araceli Damián, el rector universitario ponderó la valía de la educación media superior y superior, para el desarrollo social, político, económico e industrial del país.
“Ambos niveles necesitan crecer y mejorar la calidad. En estos niveles educativos, en los años por venir, fincaremos el futuro del desarrollo de México. Y lo anterior no es una simple frase discursiva, deriva de una realidad demográfica innegable, que hizo obligatoria la educación media superior”.
Refirió entonces el porcentaje de la cobertura del bachillerato en México, que al día de hoy alcanza el 75.1 por ciento. La meta gubernamental para cubrir el total se impuso para el año 2022, por lo que será necesario en los próximos cinco años abrir espacio (cada año) a 240 mil nuevos estudiantes.
Tal situación, previó, ejercerá una presión notable sobre la educación superior en los próximos años. En este terreno el 35 por ciento de la población escolar en edad de estudiar el nivel de estudios superiores es el que se alcanza en México, cuando en otras naciones desarrolladas ese porcentaje llega a 90 por ciento. “
Claro está, podría decir yo ‘las naciones desarrolladas son Noruega’. No, en Latinoamérica el nivel de cobertura de Argentina es del 80 por ciento; de Chile es 74 por ciento en educación superior; y de Uruguay 63 por ciento. Y nuestra aspiración para el 2022 es apenas llegar al 40 por ciento en ese nivel educativo.
Y no sólo estamos por debajo, sino que hay estados de la República, donde, si bien en el Distrito Federal el 80 por ciento de los jóvenes en edad de estudiar nivel superior podrían llegar a tener cabida, en estados como Oaxaca y Guerrero no hay ni siquiera dos de cada diez que puedan tener acceso a la educación. Así el doctor Graue reiteró la urgencia de destinar mayores recursos económicos al desarrollo de la educación superior, porque si ésta no crece –abundó– “el futuro va a estar comprometido. Tendrá efector en el desarrollo del país, en la paz, en la seguridad, en la desigualdad, y en consecuencia en la prosperidad de nuestra nación”.
En su turno, Rolando Cordera Campos, coordinador del Programa Universitario de Estudios del Desarrollo, dio a conocer el contenido del informe que elaboró la máxima casa de estudios bajo su tutela, y fue presentado el pasado mes de mayo.





