Ciudad de México. En el país no hay buena predicción de qué va a pasar en materia climática. Los modelos climáticos no permiten tener detalle de lo que pasa y hay un sistema de redes metereológicas pobres, advirtió José Sarukhán, coordinador nacional de la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (Conabio).
Durante su participación en el Encuentro Nacional de Respuestas al Cambio Climático y la Calidad del Aire, organizado por el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, sostuvo que hay grandes deficiencias en la materia, no se les ocurrió que los sistemas de predicción meteorológica “era una infraestructura necesaria para el país”. También, dijo, es difícil predecir efectos del cambio climático sobre la biodiversidad.
Sostuvo que tampoco hay estudios de dinámica de población de especies, lo cual requiere trabajo de largo tiempo, como hizo un equipo de expertos durante 30 años con una palma en los Tuxtlas, donde ocurrió un profundo cambio de la población de esta especie.
Advirtió que el país tiene ecosistemas vulnerables, como las partes altas de las montañas, las islas y lagos. En México los bosques de montaña, caducifolios, están en riesgo, se trata de regiones que “son ricas en especies, está en severo riesgo”.
Agregó que entre el cambio climático y la contaminación en cuerpos de agua, los arrecifes del Caribe se afectarán, más de lo que ya han sido impactados por el el desarrollo en Quintana Roo con el azolve y la contaminación.
Detalló que el incremento de carbono en el mar, ha ocasionado una creciente incapacidad de organismos marinos de fijar calcio, como es el caso de los corales, y no hay forma de calcular el tamaño del efecto. Se estima que va a quedar el 10 por ciento de los arrecifes en el mundo.





