Ciudad de México. El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro y la organización internacional ambientalista Greenpeace, exigieron al gobernador del Estado de México Eruviel Avila, la liberación de Ildefonso Zamora, defensor de bosques, quien desde hace tres meses se encuentra preso, acusado de robo, en un proceso judicial plagado de irregularidades y violaciones a los derechos humanos.
El líder indígena que desde hace 18 años ha enfrentado a los talamontes en el Estado de México, fue detenido arbitrariamente el 20 de noviembre pasado, sin una orden de aprehensión por una “acusación fabricada” por el Ministerio Público de Tenancingo. Además, ninguna autoridad le notificó que había una averiguación previa en su contra desde 2012.
En conferencia de prensa, familiares del líder indígena preso y directivos del Centro Pro y Greenpeace, señalaron que estas acusaciones no se sostienen debido a que Ildefonso Zamora se encontraba en un lugar distinto el día de los supuestos hechos de robo, como lo aseguran los testimonios y pruebas. Defender los bosques mexicanos le costó en 2007 la vida de su hijo Aldo Zamora a manos de los talamontes, además de la detención arbitraria en 2015 de Misael Zamora, otro de sus hijos, por parte de militares.
Hoy también le ha costado su libertad. A la impunidad con la que se mantiene el asesinato de Aldo hoy se suma la injusticia de encarcelar a un hombre que junto con su comunidad ha protegido los bosques de San Juan Atzingo desde 1998, se dijo en la conferencia.
En un comunicado se informó que recientemente el Centro Pro y Greenpeace México hicieron de su conocimiento de este caso a las Relatorías de los Pueblos Indígenas, del Medio Ambiente y de Personas Defensoras de Naciones Unidas (ONU) y, se espera que en breve manden alguna comunicación al Estado mexicano.
Greenpeace trabajó desde 2004 con la familia y la comunidad de San Juan Atzingo y se presentaron denuncias ante las autoridades por las que se libraron en ese momento casi 50 órdenes de aprehensión contra talamontes, sin embargo, no hubo detenciones. En 2007, el presidente Felipe Calderón otorgó un reconocimiento al mérito ecológico a don Ildefonso y su comunidad, prometió justicia, tampoco ocurrió.





