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El estado de sitio que el gobierno de Guatemala implantó hace 30 días para frenar la violencia de las pandillas y que llega a su fin este lunes será reemplazado por uno de prevención, menos restrictivo y el cual no requiere el aval del Congreso.
En un mensaje dirigido el domingo por la noche al país, el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo anunció que el estado de prevención que aplicará para mantener la seguridad —que solo puede establecerse por 15 días— empezará a funcionar a partir del martes.
Durante un estado de sitio, el gobierno restringe derechos constitucionales y puede detener a las personas sin orden de un juez, mientras que en uno de prevención esta acción ya no se contempla. Además, puede ser renovado sin controles legislativos.
A principio de año, tras varios motines, los pandilleros del Barrio 18 asesinaron a 10 policías en una mañana en represalia por la disolución de esas revueltas. Según Arévalo, la “estrategia” del estado de sitio que fue avalado por el Congreso dio resultados contundentes, entre ellos cortar los sistemas de comunicación y la coordinación entre pandilleros dentro de las cárceles.
El presidente dijo que en este tiempo se detuvo a 83 pandilleros de “alta peligrosidad”, se redujeron las extorsiones un 33 por ciento y disminuyó a la mitad el número de homicidios en comparación con el mismo período del año pasado, sin presentar datos al respecto.





