Afp y Sputnik
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, declaró este martes que la última ronda de conversaciones con Estados Unidos fue constructiva y se acordaron las “líneas generales” para un pacto.
“Al final, logramos alcanzar un acuerdo amplio sobre una serie de líneas generales, sobre cuya base avanzaremos y comenzaremos a trabajar en el texto de un posible pacto”, declaró Araqchi a la televisión estatal tras las conversaciones en Ginebra, que calificó como “más constructivas” que el ciclo anterior, celebrado a principios de este mes.
El canciller afirmó que no se fijó una fecha para la siguiente ronda de diálogo.
“En comparación con la ronda anterior, esta vez abordamos cuestiones completamente serias; el ambiente fue más productivo. Se presentaron diversas ideas, mantuvimos discusiones profundas y finalmente encontramos una ruta estratégica que seguiremos para avanzar hacia un posible texto de acuerdo”, dijo Araghchi en declaraciones a la televisión estatal iraní.
El canciller precisó que las partes lograron consensuar principios fundamentales que servirán de base para la elaboración del eventual documento.
No obstante, subrayó que ello no significa que el acuerdo esté próximo a concretarse y advirtió que la redacción del texto será “una tarea compleja”.
Araghchi precisó que Teherán y Washington trabajarán ahora en los textos de un eventual entendimiento.
“Las partes acordaron trabajar sobre los textos de una posible negociación; posteriormente intercambiaremos esos documentos y entonces determinaremos la fecha de la tercera ronda de conversaciones”, señaló.
Este martes se inauguró en Ginebra una nueva ronda de negociaciones entre EU e Irán sobre el programa nuclear iraní.
El pasado 6 de febrero, Estados Unidos e Irán retomaron en Omán las negociaciones indirectas, que no se celebraban desde mayo de 2025, después de los bombardeos estadunidenses a las instalaciones nucleares civiles de Irán en junio.
Entre abril y mayo de 2025, Washington y Teherán celebraron cinco rondas de consultas indirectas en Omán e Italia.
En junio, Estados Unidos bombardeó varias instalaciones nucleares iraníes que estaban bajo la protección de la Organización Internacional de Energía Atómica.
El presidente estadunidense, Donald Trump, dio la orden de atacar a Irán, pese a que días antes la inteligencia de Estados Unidos había concluido que el país persa no buscaba desarrollar armas nucleares, según la televisión estadunidense. Irán, en represalia, atacó una base militar de Washington situada en Qatar.
El ataque estadunidense fue condenado por Rusia, China y otras naciones de la comunidad internacional.
Irán, uno de los países más avanzados en tecnologías nucleares civiles, exporta a varias naciones radiofármacos para el tratamiento del cáncer y aplica ampliamente sus avances en este campo en distintos sectores de la industria.





