Marlene Santos Alejo
Ciudad de México. El homenaje a las glorias olímpicas del taekwondo fue un encuentro de generaciones en el que los primeros medallistas añoran la esencia del arte marcial que se ha perdido con la evolución de este deporte, que en la actualidad es el que aporta mayoría de medallas olímpicas y mundiales a México.
“Técnicamente el taekwondo ha cambiado mucho con la tecnología, a mi parecer, pero el avance electrónico vino a desmerecer la potencia del combate y perdió emotividad”, consideró Mónica Torres, la primera mexicana medallista olímpica, en Seúl 1988, cuando era disciplina de exhibición.
Sin embargo, Torres apreció este primer encuentro con los máximos exponentes del presente encabezados por María del Rosario Espinosa, la triple medallista olímpica y doble mundial, lo que logró gracias a su adaptación a las nuevas técnicas.
Manuel Jurado, uno de los mexicanos que abrieron el camino internacional en los 70, destacó la importancia de seguir promoviendo el valor del arte marcial y el combate en el país.





