Armando G. Tejeda, corresponsal
Madrid. Bajo la convocatoria de la sección educativa de los sindicatos mayoritarios, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), profesores, alumnos y personal administrativo iniciaron este miércoles una huelga indefinida para exigir mejoras en la Comunidad de Madrid, una de las regiones más castigadas por los recortes en los servicios públicos desde que gobierna la derechista Isabel Díaz Ayuso.
En el marco del paro laboral, miles se manifestaron en las calles del centro de la capital española, en la que también animaron a los acampados de la Puerta del Sol a que sigan adelante con su movilización para exigir cambios en las leyes que regulan al sector de la vivienda en el país.
En la Universidad Complutense de Madrid (UCM) agentes antidisturbios de la policía nacional, por órdenes del ministerio del Interior, presidido por el socialista Fernando Grande-Marlaska, reprimieron con violencia a un grupo de universitarios, con saldo de cinco detenidos.
La educación pública en Madrid, desde el preescolar hasta la universitaria, inició una huelga “indefinida” que tiene entre sus reivindicaciones mejores salarios, más inversión en las infraestructuras, no permitir la aglomeración de las aulas al reducir las ratios de alumno por profesor y que se desarrolle un proyecto a largo plazo en el que se aspire a tener una educación “pública y de calidad”.
El primer día de la huelga tuvo un seguimiento masivo, según los sindicatos convocantes fue de 70 por ciento, mientras que la Comunidad de Madrid lo rebajó a 40 por ciento. En cualquier caso, el paro laboral fue masivo y afectó a la mayoría de los centros educativos en la región.
Al final de la marcha, miles de profesores y alumnos, que portaban las tradicionales camisetas verdes en la que se lee la leyenda de “En defensa de una educación pública y de calidad” se concentraron en la Puerta del Sol para unir su lucha a la de los acampados en la Puerta del Sol, que reivindican viviendas a precio asequible y el fin de los desahucios de personas vulnerables.
La jornada de lucha inició la noche de la víspera, con encierros estudiantiles en las universidades públicas como ocurrió en la facultad de Ciencias Políticas de la UCM, desde donde partió una marcha de jóvenes que fue reprimida con violencia por la policía española, con golpes reiterados con las macanas y obstruyéndoles el paso para continuar con su marcha.
El saldo fue de cinco universitarios detenidos.
El vocero del Sindicato de Estudiantes, Carlos Ochoa, denuncio la “carga salvaje” de la policía e informó que “hay varios heridos”.
En un comunicado, la UCM “lamentó” la “carga policial”, mientras que desde la UGT se acusó a la policía de haber transformado “una protesta legítima en un episodio de violencia que nunca debió producirse. Nada de lo conocido hasta ahora justifica el uso de la fuerza”, señalaron.
En la antípodas, la presidenta madrileña Díaz Ayuso tildó la huelga de “política”: “Hoy comienza la primera huelga política que no respeta el derecho de los niños, de los alumnos ni al trabajo”, dijo desde sus redes sociales.







