Por Notimex y Ap
Bruselas. Hungría dice que vetará cualquier plan para reubicar directamente en países de la Unión Europea a solicitantes de asilo que lleguen a Turquía, en un revés para la cumbre del bloque en la que los países miembros buscan soluciones a la crisis derivada de los migrantes.
El primer ministro turco Ahmet Davutoglu dijo antes en la cumbre del lunes que confiaba en que un acuerdo incluyera nuevos compromisos de la UE para aceptar a los refugiados procedentes de Turquía, en lugar de que esas personas se vean obligadas a cruzar a Grecia en peligrosas travesías marinas.
Sin embargo, el portavoz del primer ministro Viktor Orban dijo que Hungría vetará cualquier compromiso de ese tipo de la UE.
La UE no logró cerrar hoy un acuerdo para reenviar a Turquía a todos los migrantes llegados ilegalmente a Grecia.
Una fuente diplomática afirmó que los 28 comenzarán a trabajar sobre dicho plan en los próximos días, a fin de aclarar los puntos de discordia.
El proyecto, negociado durante una cumbre bilateral extraordinaria en Bruselas, implicaría la devolución incluso de ciudadanos sirios, de acuerdo con el borrador de conclusiones, aún sujeto a cambios.
Una misión naval de la OTAN, iniciada este lunes en el mar Egeo, ayudará a interceptar embarcaciones clandestinas y tiene mandato para devolver a Turquía todo migrante eventualmente rescatado en alta mar.
En contrapartida, los 28 abrirían un canal legal para acoger a demandantes de asilo sirios directamente desde el territorio turco a la razón de uno por uno.
“Para cada sirio readmitido por Turquía desde las islas griegas, otro sirio será reasentado desde Turquía en los países de la Unión Europea (UE)”, señala el documento.
Es ese el principal punto rechazado por Hungría, luego de horas de negociación.
El objetivo del plan es aliviar la presión sobre Grecia, donde se encuentran actualmente más de 30 mil candidatos al asilo, y enviar a los refugiados un mensaje claro de que tienen más probabilidades de llegar a la UE si esperan a su vez en Turquía.
Las islas griegas registran la llegada diaria de unos tres mil clandestinos en promedio, una cifra que podría multiplicarse a partir de la primavera.
Los costos de las devoluciones a Turquía y de los reasentamientos en la UE serían totalmente marcados por la mancomunidad.
Los europeos también cederían a Ankara una ayuda de tres mil millones de euros hasta el final de 2018, además de los otros tres mil millones ya prometidos en noviembre pasado.
Turquía lograría, asimismo, el compromiso de preparar la apertura de nuevos capítulos de negociación en su proceso de adhesión a la UE y la liberalización de visados para sus ciudadanos hasta el final de junio, tres meses antes de lo prometido anteriormente por los Veintiocho.
Al llegar a la cita el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, dio indicios de su ambición al declarar que “esta cumbre muestra lo indispensable que es Turquía para la UE”.





