La Redacción
Ciudad de México. Durante la homilía en la Basílica de Guadalupe, el obispo auxiliar Alejandro Luis García Jasso, hizo un llamado a orar por los pueblos en conflicto, entre los cuales ahora se encuentra Venezuela.
“Son situaciones que generan incertidumbre y sufrimiento para ese país y todos los hermanos del mundo que también viven situaciones de violencia, señaló el prelado y llamó a los feligreses a que “seamos una luz para esta generación, sembradores de esperanza en el amor”.
En tanto, desde el editorial del semanario Desde la Fe, la iglesia católica hizo un exhorto para que en tiempos de alta tensión internacional, se cuiden las expresiones públicas y se evite llevarlas al combate político, no bendecir el nacionalismo, ni justificar religiosamente la violencia y la lucha armada. Reiteró la importancia de privilegiar el diálogo, la oración y la espiritualidad como vías de paz y lenguajes de encuentro entre tradiciones y culturas.
Subrayó: “lo que se dice —y la manera en que se dice— tiene consecuencias reales en la vida de los pueblos, especialmente de aquellos que ya viven heridas profundas marcadas por la pobreza, la violencia o la incertidumbre”.
El semanario editado por la Arquidiócesis Primada de México planteó que la fe cristiana invita a “preguntarnos si lo que decimos contribuye a la verdad, a la justicia y a la paz, o si, por el contrario, aviva la confrontación y el resentimiento”.
Refirió el mensaje del Papa León XIV cuando destaca la urgencia de impulsar una paz “desarmada y desarmante”. Se trata de una paz que no nace de la imposición, de la humillación del adversario ni del uso de la palabra como arma, sino del reconocimiento de la dignidad de cada persona y de la responsabilidad ética de nuestras acciones y opiniones.
Más adelante, planteó que la imprudencia en las palabras puede alimentar el miedo, profundizar divisiones y agravar el sufrimiento de personas que ya han sufrido demasiado.
“Por ello, ante el momento que vivimos, hacemos un llamado a cuidar la palabra para que, de esta manera, también cuidemos al prójimo. En el debate público, en los medios de comunicación y en las redes sociales” se debe evitar reacciones con ligereza, ironía o dureza.
También resaltó la importancia de transmitir información veraz, pues “la desinformación, los rumores y las narrativas parciales pueden convertirse en instrumentos de violencia simbólica”.





