Samuel Estrada
El vocero del arzobispado de San Luis Potosí, Juan Jesús Priego Rivera celebró la decisión de las cámaras legislativas, tanto local como federal para desechar la figura de los matrimonios entre personas del mismo sexo, no obstante refirió que con ello ninguna persona se debe de sentir discriminada y deben de saber que la iglesia está abierta para todos más allá de cualquier tipo de preferencia.
Dijo además que el modelo de familia que apoya la iglesia, que es la familia natural, está no solo sustentado en las escrituras bíblicas, sino también en la costumbre humana desde tiempos inmemoriales, que es la de un hombre con una mujer, es una posición pero nunca se ha buscado imponer a nadie esta manera de ver las cosas.
Indicó que la Iglesia Católica respeta a las instituciones civiles y como tal se respeta lo que han definido los poderes legislativos, subrayó que la sociedad tiene que tener capacidad de dialogo de tal manera que no quede nadie inconforme, hay mecanismos de seguridad como lo son las sociedades de convivencia, pero para la iglesia simplemente no se le puede llamar matrimonio.
Recalcó que para la iglesia es muy importante fortalecer la institución de la familia natural, ya que actualmente en México se viven problemas sociales graves, como lo es la delincuencia, el pandillerismo, etcétera, que está cobrando niveles alarmantes y la realidad es que muchos de estos jóvenes que se dedican al crimen, provienen de familias rotas, desintegradas, de modelos alternativos de familia o sin siquiera tener familia alguna.
Finalmente manifestó que no tener una familia natural, puede llevar a una persona a tener una gran carencia de afecto, de instrucción, de valores, de educación y de respeto por la vida humana, no obstante hizo hincapié en que más allá de todo esto, en la iglesia católica nunca se va a discriminar a nadie y por el contrario siempre se buscará recibir a todas las personas que así lo deseen.





