Angélica Campillo
Luego de los constantes hechos violentos registrados en San Luis Potosí, el vocero de la arquidiócesis potosina, Juan Jesús Priego Rivera, aseveró que el crimen organizado está lanzando un desafío a las autoridades, por lo que exigió que haya un combate serio a este tipo de delitos, “caiga quien caiga”.
Refirió que castigar inmediatamente a los delincuentes desalienta al crimen y la violencia, pero cuando ocurre un suceso y no pasa nada, se sienten con la confianza de volverlo a hacer.
Manifestó que, a falta de un combate real a la delincuencia por parte de las autoridades, ocasionará que la misma gente empiece a tomar medidas, y en ese sentido señaló el caso de los habitantes de una comunidad de Axtla de Terrazas que capturaron a un presunto homicida, porque sabían dónde se encontraba y desconfiaban de que la policía lo detuviera, sin embargo consideró que esa no es la manera de hacer las cosas.
Priego Rivera comentó que diera la impresión de que hay peces gordos y no se les quiere tocar, por lo que solicitó a las autoridades federales, estatales y municipales que combatan realmente los hechos delictivos, caiga quien caiga, porque esto le cuesta mucho a San Luis Potosí y a México.
Dijo tener confianza en la inteligencia de la policía, que en el momento en el que decidan capturar a alguien, lo van a hacer, pero si no lo han detenido es porque esa persona tendrá a alguien que lo protege.
Pidió que se haga una investigación respecto a las personas a las que se acusan en las mantas, ya que cuando es una constante y causa cuatro muertes cada día, sí vale la pena indagar en ello.
Apuntó que una manera de tranquilizar los ánimos de la gente es que los gobernantes reconozcan el problema de violencia e inseguridad que existe en la entidad potosina, que no lo minimicen y que lo combatan.
No obstante, declaró que se caería en un error si solamente se dejara caer toda la responsabilidad de la violencia que hay en la entidad en las autoridades, pues cada persona tiene que trabajar en cuidar sus reacciones y se han vuelto violentas en distintos aspectos, por lo que se necesita cambiar la manera de relacionarse.
Finalmente, mencionó que hay mucha violencia contra la mujer al interior del hogar, no sólo física, sino psicológica y moral, “y si nos descuidamos, San Luis Potosí se puede convertir en Ciudad Juárez o en un Estado de México”.





