Guadalajara. En la inauguración de la Feria Internacional de la Música se realizó la charla Entrañable Bowie, con la participación del fotógrafo Fernando Aceves y el músico Alonso Arreola.
Aceves recordó sus experiencias a lo largo de los tres días que convivió con él en 1997, cuando David Jones vino a inaugurar formalmente el Foro Sol: “Esos tres días que compartí con Bowie me han dejado pensando y pensando, es una cosa de nunca acabar. No puedo imaginar las personas que convivieron con él por muchísimos años qué sentirán. Una de las cosas que he pensado es que el mundo, definitivamente ya no es el mismo sin David Bowie y una parte de todos nosotros se murió junto con él”.
Aceves dijo que le encargaron ir a Teotihuacán para promocionar el concierto de David Bowie en el Foro Sol en el otoño de 1997. “Cuando saltó de la camioneta lo vi como un tipo normal parecía que él era el acompañante de sus músicos que eran más visuales. El tour se lo dio mítico guía de turistas al que apodan El Gorila, que por lo que se vio para él fue un güerito más que visitó Teotihuacán”.
Aceves recordó que cuando le encargaron fotografiar a Bowie fue porque la taquilla estaba baja y no se habían vendido muchos boletos “David está en su tiempo libre así que se te dirá cuándo puedes tomar las fotografías” le recomendaron. El educado ojo de Aceves logró hacer una placa con el músico de Space oddity junto a una de las efigies de Quetzalcóalt. Al siguiente día lo llamaron porque a Bowie le había gustado la fotografía y quería que lo acompañara al Palacio de Bellas Artes y …después a La Casa Azul de Frida Kahlo.
En Bellas Artes Bowie le dijo a Aceves: “Mira si tú ves una foto interesante me detengo y la tomas. Creo que era un tipo tan secular, porque si se hubiera dado cuenta de su importancia e influencia en la cultura y en la música se hubiera vuelto loco. Por eso se mostraba diferente”.
Después de esos dos días me llamó su representante y me dijo: “David está interesado en hablar contigo, llévate todas la fotografías impresas en tamaño postal para que las vea. Llegué al Foro Sol, y me recibió de una manera tan amable como si fuera su primo. Empezamos a platicar y como detalle me dijo: ‘Estas fotos no las voy a usar para nada sólo como una referencia de una revista inglesa de arte… Y como voy a cobrar nada por este proyecto no tengo con que pagarte, pero quédate las fotos, son tuyas y en algún momento tendrán un provecho. Sabía perfectamente lo que me estaba dando. Un individuo extremadamente generoso”.
Aceves también disertó sobre su arte: “Las fotografías son una bitácora de mi propia vida, el fotógrafo debe verse así mismo como parte de sus fotografías. Es una búsqueda personal”.
En su intervención Alonso Arreola mencionó: “A David Bowie se le conoce lentamente, como a muchos músicos, no sólo leyendo la realidad sino y trazando un nuevo camino, justo cuando se dan cuenta de que su acervo se ha ido ensanchando, necesitan cierta lentitud para poder conocerlos mejor. Si pensamos en 1969, la llegada del hombre a la Luna y la salida del disco Space oddity… David Bowie es un hombre que supo trazar en la realidad el futuro y cambiar de tal manera su estética que exige al paso del tiempo una revisión lenta.. Bowie era un tipo que se exigía su transformación, no es nada fácil como fórmula del éxito, los ejemplos en los grupos pop por qué los volteen a ver se vuelven patéticos como Coldplay que están envejeciendo horrible. En fin a Bowie no le pasó pero sí se exigió siempre algo nuevo… Esa es la lentitud a la que me refería para conocerlo”.
La charla se da como preludio de la inauguración de la exposición David Bowie, el hombre que alguna vez cayó en México, con 13 placas de aquella visita que hiciera el autor de Héroes a nuestro país.





