Carolina Gómez Mena
Ciudad de México. El Consejo Permanente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) señaló que es “inaceptable” la idea de que “se separe a las familias mexicanas al ingresar” a Estados Unidos.
Asimismo, expresó “su preocupación ante la situación social que atraviesa México en este momento, particularmente sobre la problemática de migración que sufren muchos connacionales como efecto de las políticas implementadas por el gobierno de los Estados Unidos”.
Al concluir la reunión ordinaria del Consejo Permanente, realizada el martes 07 de marzo en la sede de la CEM, se enfatizó que “ante una posible emergencia humanitaria los obispos reiteramos la invitación a los fieles católicos, y a la sociedad en general, a sumarse a los trabajos que se están haciendo en las parroquias, y en las más de 70 casas de migrantes, administradas por la Iglesia católica, o en las atendidas por iglesias cristianas hermanas, organizaciones civiles o de gobierno. Es momento de involucrarse en este gran esfuerzo de servicio y fraternidad”.
Dicho Consejo Permanente es presidido por el cardenal José Francisco Robles Ortega, presidente de la CEM.
La CEM detalló que los jerarcas católicos “pronto ampliarán su postura respecto a las consecuencias de las políticas migratorias asumidas por el gobierno del vecino país”.
También adelantaron que para la CIII Asamblea Plenaria, a celebrarse del 25 al 28 de abril próximo, teniendo como marco el avance del Proyecto Global Pastoral 2031-2033, ofrecerán “un mensaje al pueblo de Dios donde reflexionarán sobre las grandes problemáticas que enfrenta nuestra nación”.





