Ciudad de México. La conclusión de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en torno a la probable ejecución de 22 narcotraficantes, en Tanhuato, Michoacán, pertenecientes al cártel Jalisco Nueva Generación “revela la forma de operar de un gobierno que en lugar de capturar a los delincuentes los acribilla; es inadmisible que el combate a quienes rompen el Estado de derecho se emprenda con los mismos métodos y armas que éstos utilizan”.
Araceli Damián, diputada federal por Morena, y Víctor Sánchez, de Movimiento Ciudadano, señalaron -por separado- que la reacción de las fuerzas federales, en contra de la delincuencia, se ha agravando “pues sus métodos no corresponden a la norma que nos hemos dado para combatir por la vía de la ley a los delincuentes”.
La diputada Damián refirió que el método utilizado por la Policía Federal para responder a la delincuencia “viene de más atrás desde que Felipe Calderón, en su guerra contra el narcotráfico, permitió el abuso policial contra los propios delincuentes. El Estado mexicano debe responder ante sucesos tan graves, que colocan en entredicho la supuesta defensa de los derechos humanos. No se puede responder a los delincuentes de la misma forma que ellos utilizan en contra de la sociedad. Debe privar la razón y la transparencia de la ley”.
Por su parte, Víctor Sánchez, ex subprocurador del estado de Jalisco, reprochó el método de violencia “extrema que reveló en su informe la CNDH. La Policía Federal, en un nuevo acto de impunidad, revela que se ha colocado por encima de la misma ley”.





