Tel Aviv. El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aseguró hoy que los incendios forestales que han arrasado varias zonas del país en los últimos días son peores que otras formas de ataques terroristas porque usan la naturaleza para “sembrar muerte y destrucción”.
Durante una reunión especial de su gabinete en la norteña ciudad de Haifa, la más castigada por los incendios, Netanyahu prometió tomar las medidas más duras posibles contra los responsables de los incendios y eliminar trabas burocráticas para ayudar a los damnificados a reconstruir sus casas cuanto antes.
Las investigaciones preliminares indican que la mayoría de los incendios fueron provocados y algunos ministros de línea dura han acusado a nacionalistas árabes de estar detrás de los incendios, calificados por Netanyahu como actos de “terrorismo”.
Durante una visita a Cisjordania, dos ministros ultraderechistas, el de Defensa, Avigdor Lieberman, y el de Educación, Naftali Bennett, llamaron hoy a expandir los asentamientos judíos en territorios palestinos como represalia por los incendios supuestamente intencionados.
“Tenemos aquí una ola de terrorismo nacionalista protagonizada por terroristas del fuego que quieren matar a judíos y sembrar el miedo y la inquietud”, dijo Bennett durante una visita a Halamish.
El ministro prometió construir por cada casa quemada “casas más grandes y más casas”, informaron medios locales israelíes. Miembros de la minoría palestina dentro de Israel han rechazado las acusaciones israelíes alegando que también sus poblaciones han sido gravemente afectadas por los incendios.
La radio israelí informó hoy que las fuerzas de seguridad israelíes han detenido a 35 personas, en su mayoría procedentes de los territorios palestinos, bajo la sospecha de haber causado los incendios.
Según la radio, el ministro de Seguridad Pública, Gilad Erdan, llamó a destruir las casas de quienes sean identificados como responsables de los incendios. Sin embargo, de acuerdo con las autoridades israelíes, algunos de los incendios, avivados por una prolongada sequía con fuertes vientos, se declararon por negligencia.
La mayor parte de los incendios estaban controlados este domingo.
Según la radio israelí, en la ciudad portuaria de Haifa, el lugar más afectado por el fuego, unas mil 800 casas quedaron dañadas y más de 500 dejaron de ser habitables.
Se calcula que tan solo los daños causados en propiedades privadas ascienden a 500 millones de shekel (poco más de 120 millones de euros). Según los equipos de rescate, más de 120 personas resultaron heridas desde que comenzaron los incendios el pasado martes.
Aunque no se informó de muertes, decenas de personas fueron hospitalizadas por inhalación de humo y cientos de hogares fueron destruidos.
Los incendios comenzaron hace cinco días en Jerusalén y se extendieron a otras partes del país con ayuda del clima ventoso y seco. Los grandes focos ya han sido extinguidos.





