Carolina Gómez Mena
Ciudad de México. La industria avícola mexicana manifestó su preocupación por la práctica inapropiada de comercio que se está llevando a cabo a través de la importación de huevo originario de los Estados Unidos de América.
César Quesada Macías, presidente de la Unión Nacional de Avicultores (UNA), expuso que las importaciones de huevo desde aquel país no están cumpliendo con el control de la red de frío, a la que debe sujetarse el producto estadunidense, pues al llegar al país ésta se rompe.
Por esta situación en breve, Quesada Macías, se reunirá con autoridades sanitarias de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, para solicitar que se supervise este asunto, y se cumpla con lo que establece en la Norma Oficial Mexicana NOM-159-SSA1-1996, Bienes y Servicios. Huevo, sus productos y derivados. Disposiciones y especificaciones sanitarias.
Añadió que al huevo mexicano, por sus condiciones de frescura y rápido desplazamiento en el mercado nacional, no se le retira la cutícula que tiene el cascarón, la que sirve de protección natural, por lo que no es necesaria su refrigeración para mantener su calidad en óptimas condiciones en los anaqueles, lo que no ocurre con el huevo estadunidense.
Agregó que el alimento mexicano tiene un desplazamiento muy rápido en el mercado nacional, estimando que desde que es depositado por la gallina hasta el momento que llega a manos del consumidor pudieron haber transcurrido entre 2 y 3 días, aproximadamente y acotó que debido a que la gente no distingue siempre cuál es producto nacional y cuál importado, esto llega a afectar la imagen del huevo nacional.
“Esta es una de las grandes fortalezas que tiene el huevo mexicano, que es un producto muy fresco y de gran aprecio por los consumidores nacionales”.
México es el primer consumidor de huevo en el mundo, para este 2017, se espera que el consumo per cápita se ubique en 23.3 kilos, mientras que la producción será de 2.8 millones de toneladas aproximadamente.
Jalisco produce el 55 por ciento de huevo en México, seguido de Puebla con 15 y Sonora con ocho por ciento.





