Reuters y Afp

La inflación en Estados Unidos se aceleró en septiembre, ya que los consumidores pagaron más por la gasolina y otros productos, lo que refuerza las expectativas de los economistas de que la Reserva Federal suba las tasas de interés en diciembre.

El índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) subió 0.5 por ciento el mes pasado, tras un aumento no revisado de 0.3 por ciento en agosto, informó este jueves la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio. El incremento se ajustó a las previsiones de los economistas.

En los 12 meses hasta septiembre, la inflación del PCE avanzó 3.6 por ciento, tras un aumento no revisado de 3.4 por ciento en agosto.

En tanto, la economía estadunidense creció 3.4 por ciento en el tercer trimestre, una buena noticia para el mandatario republicano Donald Trump. Los analistas esperaban un buen desempeño, pero un poco inferior, de 3.1 por ciento interanual.

En el segundo trimestre el crecimiento había sido de 2.2 por ciento.

“Al país le va muy bien”, dijo brevemente Trump este jueves.

“Los factores que contribuyeron al aumento del PIB real en el tercer trimestre fueron incrementos en la inversión, el gasto de los consumidores y el gasto público, que se vieron parcialmente compensados por una disminución de las exportaciones”, señaló la Oficina de Análisis Económico en un comunicado.

La gestión de la economía es un tema clave para los votantes de cara a las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre. Los demócratas buscan arrebatar el control de ambas cámaras del Congreso al Partido Republicano del presidente.

Gasolina más cara

El sólido crecimiento del PIB será un alivio para Trump, que ha resaltado la fortaleza de la economía a pesar de los altos precios que preocupan a los hogares de Estados Unidos.

La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha disparado los precios de la energía a nivel mundial.

A raíz de ese conflicto, los consumidores estadunidenses pagan en promedio 42 por ciento más en las estaciones de servicio por la gasolina regular, según datos del club automovilístico AAA.

Economistas han advertido desde hace meses que, si bien el crecimiento del PIB de Estados Unidos se ha mantenido resiliente en medio de las presiones de precios derivadas de la guerra, los resultados han sido muy desiguales: los hogares más acomodados prosperan, mientras las familias de clase trabajadora se esfuerzan por salir adelante.

Los adversarios de Trump criticaron duramente su gestión de la economía a raíz de la aceleración del PCE, que mostró un aumento interanual de 21.3 por ciento en los precios de los bienes y servicios energéticos.

“Los datos de hoy confirman que en septiembre las familias pagaron más por gasolina, vivienda y atención sanitaria”, afirmó la senadora demócrata Elizabeth Warren.

Excluyendo los componentes volátiles de los alimentos y la energía, el índice de precios del PCE subió 0.3 por ciento en el mes, tras un aumento revisado al alza de 0.3 por ciento en agosto. Anteriormente se había estimado que la denominada inflación subyacente del PCE había subido 0.2 por ciento en agosto.

La inflación subyacente del PCE aumentó 3.1 por ciento interanual en septiembre, tras un incremento no revisado de 3.0 en agosto.

El banco central de Estados Unidos utiliza los indicadores de precios del PCE para fijar su objetivo de inflación de 2 por ciento. El miércoles, la Fed mantuvo su tasa de interés de referencia en el rango actual de 3.75-4.00 por ciento, al tiempo que reconoció que la inflación “sigue siendo elevada”.

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, dijo a periodistas que “los precios de la energía y otros productos relacionados han vuelto a subir en las últimas semanas, y nuestra labor consiste en garantizar que las variaciones relativas de los precios en algunos sectores no se extiendan al conjunto de la economía, y que las expectativas de inflación se mantengan ancladas”.

Los mercados financieros descontaban una probabilidad de aproximadamente 84.6 por ciento de que se produzca una subida de tasas en diciembre, mostraba la herramienta FedWatch de CME.

El aumento de los precios infló las cifras del gasto de los consumidores en septiembre. El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la actividad económica, subió 0.5 por ciento el mes pasado, tras un incremento no revisado de 0.9 por ciento en agosto, según la Oficina de Análisis Económico (BEA).

Una vez ajustado a la inflación, el gasto de los consumidores se mantuvo sin cambios el mes pasado, entrando en el cuarto trimestre con una trayectoria de crecimiento más débil. El gasto aumentó a un ritmo de 3.8 por ciento en el trimestre comprendido entre julio y septiembre.

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