Jessica Xantomila
Aunque la Iglesia católica en el país ha sido resistente a informar a la población sobre los casos de abusos sexuales a menores por partes del clero, hoy la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) anunció su inicio en el “camino a la transparencia”, esto debido a los llamados del papa Francisco y a la cumbre sobre el tema que se realizarán en dos semanas en el Vaticano.
No obstante, luego de que el presidente de este organismo episcopal, Rogelio Cabrera López, diera a conocer que en los últimos nueve años han sido retirados del ministerio sacerdotal 152 curas, la CEM aclara que estos están relacionados “con probables conductas cometidas en agravio a menores” sin especificar si son casos de abuso o violación sexual ni cuántos de ellos ya están en la cárcel o en qué proceso se encuentran.
También advirtió que no expondrá los nombres de los agresores ni de las víctimas para no vulnerar los ordenamientos jurídicos ni revictimizar a los afectados así como poner en riesgo “el éxito de las investigaciones, dejando libres a los responsables por violaciones al debido proceso”. Lo anterior, agregó, de conformidad con la Constitución Política, los tratados internacionales en materia de derechos humanos y el Código Nacional de Procedimientos Penales.
En el comunicado firmado por el secretario general de la CEM, Alfonso Miranda Guardiola, expuso que la Iglesia “está, hoy más que nunca, cooperando con las autoridades del país, especialmente en los casos de abuso contra menores por parte de clérigos, de conformidad con las leyes mexicanas”, y que “la sociedad y los miembros de la Iglesia lo exigen pues no podemos permitir un caso más”.
Señaló que en los siguientes meses “se continuará con el esfuerzo por tener el diagnóstico completo de casos de abuso sexual infantil en México”.
Añadió que este flagelo “constituye una de las realidades más dolorosas de la Iglesia católica en el mundo, sin embargo, con estas acciones concretas, claras, transparentes y contundentes deseamos recuperar la confianza de los fieles y lograr que la Iglesia continúe con su misión evangelizadora con un rostro limpio luminoso y confiable”.
La CEM refrendó su compromiso “con firmeza, ofreciendo múltiples acciones para crear una cultura de prevención, atención y respuesta”, entre ellas, citó la elaboración de un protocolo de protección a menores, así como la capacitación a los voceros de las 46 diócesis acerca de protocolos de actuación en caso de abuso cometidos contra niños.
Expuso que el 7 de enero pasado, se instaló formalmente el Equipo Nacional de Protección de Menores de la Conferencia del Episcopado Mexicano (ENPM) y “la primera realidad a la que se enfrentó” fue la ausencia de una estadística nacional de casos de abuso sexual infantil por parte de clérigos.
Por ello, se le ha encomendado la recopilación de datos sobre el particular ante distintas instancias eclesiásticas y de organizaciones dedicadas a estos temas.
Asimismo, la CEM dentro de la próxima reunión a celebrarse en Roma, planteará la necesidad de que las Conferencias Episcopales tengan mayores facultades para atender este flagelo.







