Edgar H. Clemente
Migrantes que se alistan a salir en una nueva caravana el próximo lunes 20 de este mes denunciaron que las oficinas de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados y el Instituto Nacional de Migración en la frontera sur están saturadas y los tiempos de espera pueden superar un año.
De acuerdo al Centro de Dignificación Humana AC (CDHAC) la oficina de Comar en Tapachula- que concentra más del 60 por ciento de las peticiones en todo el país- sólo cuenta con siete funcionarios entrevistadores para atender a por lo menos siete mil solicitantes en proceso de firmas. Además hay otros seis mil extranjeros en espera del correo electrónico para el inicio del trámite.
Farie Estephe, una joven haitiana de 26 años de edad, lleva un año yendo y viniendo a la Comar sin que le den una respuesta favorable a su petición de asilo o le den una fecha de posible respuesta.
“No me dicen nada, no me dicen para cuándo va salir el papel, llevo siete firmas, sólo estoy venir y venir”, contó.
Añadió que durante tres meses trabajó en plantaciones de banano en la frontera con Guatemala donde ganaba dos mil pesos semanales, pero las jornadas eran prolongadas y el trabajo extenuante, por lo que renunció. Ahora sobrevive de lo que familiares le envían desde Haití y sigue en busca de otro empleo.
La mujer dice que no pretende llegar a Estados Unidos sino esperar la regularización e ir a Monterrey donde cree que puede encontrar mejor empleo y mejor salario.
Debido al escenario difícil de la frontera sur, los migrantes han decidido organizarse y emprender la travesía en busca de salir de Tapachula, la principal ciudad de la frontera con Guatemala, donde además los empleos escasean y los salarios son muy bajos.
En marzo surgió la primera caravana de este año, la cual fue desintegrada dos semanas después por el INM cuando avanzaban por la costa de Chiapas.
Según el CDHAC, en la frontera sur hay más de 60 mil migrantes varados. Los extranjeros dicen que no quieren buscar el sueño americano debido al endurecimiento de las políticas del presidente norteamericano, Donald Trump, sino salir de Tapachula, donde se sienten atrapados y desesperados, e ir a otras partes de México donde puedan seguir con sus trámites antes las autoridades mexicanas y encontrar mejores condiciones de vida.





