De visita a la Rectoría de la UASLP, la crítica de arte y catedrática Louise Noelle, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM y también docente de la Maestría en Ciencias del Hábitat de la UASLP, dijo que México es un país especialmente rico en arquitectura y arte, desde el período prehispánico, “es el país más rico de América Latina”, por ello consideró que los ciudadanos tenemos que ser conscientes de la importancia de México, por ejemplo: “en las listas de la UNESCO países que consideramos ricos y visitamos como Italia, Francia y España, tienen alrededor de 40 obras destacadas, y en el cuarto o quinto lugar está México, con 36 obras, nuestro país está ahí con los europeos y a veces nos sentimos menos”.
Acerca de la percepción de los mexicanos en el tema del arte, manifestó: “estamos acostumbrados a ver el arte, tal vez no de manera profesional, todos vamos de vacaciones y visitamos iglesias, edificios, ruinas arqueológicas, es parte del mexicano y sí tiene ese interés por el arte, quizá no lo ha estudiado o lo ve colateralmente, pero lo ve”.
Apuntó que de manera paralela hay excelentes investigadores o estudiosos del arte en nuestro país, ya que, mencionó, “en diversas ciudades hubo un núcleo inicial, el Instituto de Investigaciones Estéticas, el segundo que se hace en la UNAM, yo trabajo ahí y para mí es un orgullo, se fundó hace 80 años y es la inspiración para institutos de investigaciones estéticas de Argentina, Colombia, de otros países, de ahí se ha derivado que en otras universidades también haya estudios de arte”.
Agregó que “San Luis Potosí puso una maestría de manera temprana frente a otras universidades, esto hace que haya estudiosos de arte en las diferentes ciudades de este país. No todos tenemos que ser especialistas en arte, necesitamos especialistas en medicina, ingeniería y en otras áreas. Considero que en este país la mayoría tiene este conocimiento e interés del arte”.
Apremió a las autoridades y a la sociedad a realizar una campaña oficial de preservación para sentirnos orgullosos y defender la historia, sobre todo del siglo XIX y XX, “sucede que se han llegado a destruir casas para construir un edificio de ocho pisos y ganar dinero, ese es el problema del siglo XX. Necesitamos hacer campañas que el público en general esté más consciente y ayude a defender los lugares históricos”.





