Gustavo Castillo García

La Interdicción Marítima es “doctrina aplicada, resultado de planeamiento detallado, inteligencia naval y adiestramiento constante”, con lo cual se ponen en marcha un conjunto de operaciones tácticas y de guardia costera ejecutadas de manera permanente para vigilar las Zonas Marinas Mexicanas e interceptar embarcaciones vinculadas al contrabando, tráfico de estupefacientes y crimen organizado antes de que alcancen las costas, informó la Secretaría de Marina-Armada de México (Semar).

Estas acciones son realizadas por la Unidad de Operaciones Especiales y elementos del Batallón de Fusileros Paracaidistas, ya que “la protección de los intereses marítimos exigen una respuesta inmediata e interoperable”.

De esa manera la Semar “proyecta su Poder Naval en el mar, en el aire y en la tierra como el instrumento para coadyuvar en el orden, la paz y la seguridad interior del país, y sus unidades de superficie y aeronaves representan la capacidad tecnológica para neutralizar amenazas transnacionales y disuadir la impunidad en aguas nacionales”.

Las maniobras incluyen “enganche, abordaje e inserción por soga rápida (…) que requiere sincronización milimétrica y velocidad para anular el margen de error bajo condiciones hostiles, por ello el adiestramiento para este tipo de operaciones se desarrolla de manera progresiva, iniciando en tierra y posteriormente integrándose a escenarios operativos en unidades marítimas y aéreas”, señaló la Semar.

El entrenamiento que se imparte al personal requiere de práctica de maniobras de aproximación, persecución e intercepción de embarcaciones, así como procedimientos de visita, inspección y aseguramiento de objetivos marítimos.

Reloj Actual - Hora Centro de México