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Aplica Brasil multa por ruptura de presa; 300 desaparecidos

Un dique minero de la empresa Vale se rompió este viernes en Minas Gerais. Foto: Ap

Río de Janeiro. El gobierno brasileño impuso una primera multa de 250 millones de reales (66.5 millones de dólares) a la empresa Vale, por infracciones relacionadas con la ruptura de un dique minero en Minas Gerais (sudeste), que según los últimos balances dejó 10 muertos y 300 desaparecidos, informaron fuentes oficiales.

El ministerio de Medio Ambiente indicó inicialmente que había dado su «autorización para aplicar multas», sin precisar el monto. El ministro Ricardo Salles dijo luego a la Afp que esa multa «ya se aplicó» y que se elevaba a 250 millones de reales.

El gobierno de Minas Gerais prepara otra multa, indicó a la Afp un responsable del área ambiental de ese estado.

Foto Xinhua

La justicia de Minas ya había decretado el bloqueo de cuentas bancarias de Vale por un monto de mil millones de reales (265 millones de dólares) para resarcir a las víctimas.

«Los implicados en esa tragedia serán castigados de forma ejemplar, todas las medidas judiciales ya se adoptaron, se bloquearon recursos de miles de millones de reales, de manera que el castigo sea lo más riguroso posible», declaró a la prensa el gobernador de Minas, Romeu Zema.

Zema dijo que «se aplicará todo el rigor de la ley» contra los responsables del desastre. «No podemos querer la pena de muerte, porque en Brasil la ley no prevé eso», pero «se hará lo que la ley prevé», declaró.

Bajo el barro

«La casa de Adelia estaba allí. Y a la de Nilza, que vendía caña de azúcar, también se la tragó el barro», cuenta Rosilene Aganetti, señalando una enorme extensión de lodo que cubre la carretera y los alrededores.

Después de la ruptura de la presa minera de Brumadinho, el lugar ha sido arrasado. «Había gente y casas aquí, estoy devastada», dijo a la Afp la mujer de 57 años, residente del pueblo Alberto Flores.

Un torrente de lodo negro de más de 150 metros de ancho, que por momentos parece un rápido, avanza por la región. Los helicópteros de bomberos, que no han detenido su trabajo durante la noche, vigilan la tierra oscura y la abundante vegetación.

Foto Afp

«Tengo varios amigos desaparecidos, que estaban en el restaurante de Vale (la empresa propietaria de la mina)», agrega la mujer, reprimiendo los sollozos.

Muchos empleados estaban allí a la hora del almuerzo, cuando el lugar fue barrido por el lodazal.

«Antes vivía al pie de la represa, allí crié a mis hijas», dice la mujer cuyo esposo trabajó durante años para el grupo implicado por segunda vez en una tragedia en el estado de Minas Gerais (sureste).

«Nadie dice nada»

Suely de Olivera Costa busca a su marido. «Estoy desesperada», grita mientras los hombres de seguridad de Vale le impiden el paso.

«¿Cómo quieres que esté tranquila si él está muerto?», le grita a un hombre que le pide que se «calme». «Vale destruyó a Mariana y ahora han destruido a Brumadinho y nadie hace nada, ¿cuál será la próxima?», pregunta la mujer.

La ruptura de una presa coadministrada por el grupo minero en Mariana, a unos 120 kilómetros de distancia, mató a 19 personas a fines de 2015 y provocó el peor desastre ecológico en Brasil.

El costo humano de la tragedia de Brumadinho puede ser mucho mayor, con 300 desaparecidos este sábado, el día después del desastre.

William Guilherme Silva, un ferroviario de 21 años, no tiene noticias desde el viernes de «seis o siete conocidos, incluidas algunas personas muy cercanas», a quienes conoce «desde la infancia».

También culpa a Vale. «La represa dejó de funcionar en 2015 y se quedó sin mantenimiento», acusa. «No hicieron nada y se rompió».

Foto Xinhua

En Alberto Flores, la fuerza de los torrentes de escombros y tierra desenterró un pilón eléctrico y sepultó por la mitad un auto en una zanja profunda.

Cerca de 200 habitantes están allí cuando llega el camión de remolque y contemplan en silencio el angustioso espectáculo de este poblado, ahora cortado por una inmensa cicatriz de tierra negra.

El presidente Jair Bolsonaro sobrevoló en helicóptero la zona por la mañana, pero no habló en el lugar. Dijo luego en Twitter que «es difícil contemplar este paisaje sin conmoverse» y prometió hacer cuanto esté al alcance del gobierno «para atender a las víctimas, minimizar daños, investigar los hechos, reclamar justicia y prevenir nuevas tragedias como las de Mariana y Brumadinho».

El día amaneció soleado en Brumadinho, una localidad de 39 mil habitantes, pero por la tarde hubo lluvias torrenciales, que de proseguirse podrían complicar las búsquedas.

JSL
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