Con rechiflas y protestas se instala la 64 Legislatura de Veracruz
6 noviembre, 2016
Debaten diputados el miércoles matrimonio igualitario
6 noviembre, 2016

Avanzan en AL posturas opuestas en torno a la diversidad sexual

Movilización de colectivos LGBTTTI en defensa de los derechos de la diversidad sexual, sobre Paseo de la Reforma. Foto María Luisa Severiano / Archivo

Blanca Juárez

En América Latina hay dos movimientos divergentes en torno al movimiento por la diversidad sexual, que registran avances. Por un lado, en las leyes que la protegen; por otro, los grupos religiosos y conservadores con grandes flujos de dinero para desarmar, destruir o retroceder esos derechos logrados.

Y en ese escenario se encuentra México, al que se le observa con mucha preocupación a causa del debilitamiento del Estado laico, señaló en entrevista Simón Cazal, secretario general de la red regional de activistas Gay Latino.

La comunidad lésbica, gay, bisexual, transexual, transgénero e intersexual (LGBTTI) quiere destruir a la familia tradicional. Ésa ha sido una de las aseveraciones de opositores al matrimonio igualitario en México.

Sin embargo, la frase la mencionó William Hernández, de la asociación Entre amigos, en El Salvador. En mi país es el discurso de las iglesias para atacarnos, explicó.

A ello se suma la grave situación de inseguridad. Los 24 homicidios diarios invisibilizan los que pertenecen a la comunidad LGBTTI, reprochó. Los crímenes contra esa población son los que llevan más saña, los más violentos, añadió.

Ese país es el de mayor rechazo al matrimonio igualitario, según documenta el académico Héctor Salinas en su libro Políticas de disidencia sexual en América Latina.Sólo 11 por ciento de los salvadoreños apoyan este tipo de uniones, afirma en el estudio.

Presión de la Iglesia

En cambio en Chile, un país que se cree muy conservador, más de 55 por ciento lo aprueba, afirmó Jaime Parada, activista y político. Sin embargo, los legisladores no lo permiten, pues tienen sobre sí una presión muy fuerte de las iglesias.

Lo conseguido en ese país en los últimos años es mucho. Tras el asesinato, en 2012, de Daniel Zamudio, un joven homosexual, se promulgó una ley antidiscriminación.

La legislación ha tenido un efecto más simbólico que práctico. Antes la palabra discriminación estaba fuera de léxico de un chileno. Hoy es invocada para cuestiones familiares, laborales, raciales, económicas, jurídicas. El vocablo se instaló por la lucha LGBTTI.

En Bolivia se cuenta con leyes de identidad de género y contra la discriminación, y no se prohíbe el matrimonio gay, sostuvo Ronal Céspedes, del consejo directivo de Gay Latino en aquel país.

Sobre la supuesta visión crítica del presidente boliviano, Evo Morales, apuntó que responde a una cierta formación. Sin embargo, tiene la intención de reaprender y cambiar sus conductas y eso debe ser valorado, estimó.

Para Céspedes, los grupos conservadores ya no se valen sólo de la religión, sino de un poderío económico. Esta es la novedad que no habíamos visto en los 80: hoy cuentan con medios económicos para desarmar, destruir o retroceder derechos para la diversidad sexual.

Excluyendo a Europa, Latinoamérica es la región que está más cerca de alcanzar plena igualdad, aseveró Simón Cazal. Sin embargo, el avance es en leyes, no socialmente, lamentó. Tenemos la tasa más alta de crímenes homofóbicos.

Brasil y México representan 65 por ciento del total, de acuerdo con la investigación de Héctor Salinas. Los reportes oficiales de los 20 años pasados en esa nación sudamericana arrojan más de 2 mil asesinatos. En México, de 1995 a 2008 se registraron 628.

Del otro lado, Uruguay va a la vanguardia. Tienen leyes de derechos sexuales y reproductivos, identidad, matrimonio igualitario, adopción, la reconocimiento de todas las familias y políticas públicas en favor de esa población, enlistó.

En segundo lugar está Argentina, añadió. Y, no obstante que México está en ese sitio, pero en el número de asesinatos, también se encuentra en la tercera posición de los países menos homofóbicos, según ONU-sida.

Además, también ha sido un modelo del Estado laico. Por ello, las marchas multitudinarias en defensa de la familia original preocuparon a los activistas en América Latina.

Movilizar a millones de personas no puede ser barato. De dónde viene ese dinero, adónde va y con qué fin son preguntas que en una democracia sana se tiene que analizar, consideró.

El flujo de dinero y de apoyo económico no es menor, subraya. La casualidad es que lo mismo ocurre en otros países de la región y más allá.