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Descarta Rousseff cambios en su gabinete

Apoyo a Rousseff en mínimo histórico de 10%, según sondeo

Por Afp y Reuters

Brasilia. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, dijo el martes que no pretende cambiar su gabinete antes de la votación de las próximas semanas en la que la Cámara de diputados definirá si la lleva a juicio político.

Los diputados brasileños votarán en pocos días si Rousseff, primera presidenta mujer del país sudamericano, quebrantó las leyes fiscales para asegurar su reelección en 2014 y si debería ser removida del cargo.

«El palacio [presidencial] de Planalto no pretende realizar ninguna reestructuración ministerial antes de cualquier proceso de votación en la Cámara. No tocaremos nada ahora», dijo la mandataria del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) en declaraciones a la prensa tras efectuar una visita a la Base Aérea de Brasilia.

Rousseff enfrenta un juicio de destitución impulsado por la oposición en el Congreso, por presunta manipulación de las cuentas públicas en 2014, el año de su reelección.

La dirección del partido centrista PMDB, con la bancada más numerosa en la Cámara, anunció la semana pasada su ruptura de más de una década con el PT y se sumó a la causa del impeachment. En caso de que Rousseff sea destituida, su vicepresidente, Michel Temer, del PMDB, la reemplazaría hasta el fin del mandato a fines de 2018.

Rousseff negocia desde entonces la recomposición de su gabinete buscando dar más espacio a partidos que podrían ser determinantes para impedir el impeachment, que debe ser aprobado por dos tercios de la Cámara (342 de los 513 diputados) y validado por el Senado.

La mandataria espera asimismo el desbloqueo judicial del nombramiento como jefe de gabinete de su mentor y predecesor Luiz Inacio Lula da Silva, investigado por presunta ocultación de bienes en el megaescándalo de corrupción de Petrobras.

Incluso sin ocupar formalmente un cargo ministerial, Lula es el motor de las negociaciones para recomponer la base aliada y salvar a su heredera política del impeachment, denunciado por el PT como un intento de «golpe de Estado» institucional.