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Israel refuerza medidas de seguridad tras ataques con armas blancas

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Policías israelíes montan guardia en torno al cuerpo de un atacante palestino, en Jerusalén. Foto Xinhua

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Policías israelíes montan guardia en torno al cuerpo de un atacante palestino, en Jerusalén. Foto Xinhua

Por Afp

Hebrón. Israel adoptó este domingo mayores medidas de seguridad, tras la profusión de agresiones palestinas con arma blanca y el ataque a un grupo de israelíes que visitaban ilegalmente un lugar santo de Cisjordania, que fue incendiado el viernes.

El incidente en la tumba de José, en Cisjordania ocupada, y los ataques casi diarios desde el pasado 1 de octubre, han generado una espiral de violencia imparable que hace temer una nueva intifada en los territorios palestinos ocupados.

Israel ha establecido puestos de control en las zonas palestinas de Jerusalén Este, de donde proceden varios de los atacantes con cuchillo, y ha reforzado sus patrullas con centenares de soldados.

Pero la mayoría de los agresores son jóvenes palestinos, que actúan por cuenta propia, y probablemente no ignoran que pueden ser abatidos a balazos por los soldados israelíes. Un total de 41 palestinos, buena parte de ellos atacantes con arma blanca, murieron desde el inicio de los enfrentamientos, a principios de mes, que dejaron siete víctimas mortales del lado israelí.

Ataque a grupo de judíos

Este domingo, varios israelíes que visitaban la tumba de José, un lugar santo del judaísmo que fue incendiado el pasado viernes, fueron atacados por palestinos antes de ser evacuados por el ejército.

El grupo penetró en Naplusa sin autorización del ejército en la madrugada del domingo. Una vez en el lugar, fueron atacados por palestinos. Enseguida fueron evacuados por soldados israelíes en coordinación con policías palestinos, según explicó un portavoz militar.

Según la radio del ejército, unos 30 israelíes llegaron para rezar a la tumba de José y cinco de ellos fueron detenidos por haber entrado sin autorización a Naplusa.

La policía israelí consideró la visita como «totalmente irresponsable» y dijo que el incidente «pudo haber terminado de forma trágica».

Decenas de palestinos habían incendiado este lugar santo el viernes, con cócteles molotov.

Para los judíos, este lugar alberga los restos de José, uno de los doce hijos de Jacobo. Pero también es venerado por los musulmanes -para quienes en la tumba se halla una figura religiosa local-, y por los samaritanos, una secta separada del judaísmo.

Este incidente se produjo al día siguiente de otra ola de violencia en la que cuatro palestinos fueron abatidos y otro más herido tras intentar apuñalar a israelíes, incluyendo varios soldados, en Jerusalén Este y Cisjordania ocupada.

La espiral de violencia refleja la situación de una juventud palestina que escapa a cualquier control político, y expresa su cólera contra la ocupación y la colonización israelí.

Sin embargo, tras la violenta jornada del sábado, unos dos mil manifestantes se reunieron por la noche en el centro de Jerusalén convocados por organizaciones israelíes de izquierda con el lema «Judíos y árabes se niegan a ser enemigos», según constató un periodista de la AFP.

-‘Recompensar a los terroristas’- Por otro lado, Israel expresó el domingo su indignación por una idea francesa sobre una presencia internacional en la muy sensible Explanada de las Mezquitas en Jerusalén, y llegó a acusar a París de «recompensar el terrorismo».

«Al hacer suyas las falsas acusaciones lanzadas por los dirigentes palestinos sobre el cambio de statu quo del Monte del Templo (nombre dado por los judíos a la Explanada de las Mezquitas), el texto propuesto por Francia recompensa el terrorismo que los palestinos han iniciado», afirma un comunicado del ministerio israelí de Exteriores.

Francia anunció su intención de proponer al Consejo de seguridad de la ONU una declaración que prevea una presencia internacional en la Explanada, un lugar que cristaliza las tensiones entre israelíes y palestinos.

Ésta está regida por normas -el llamado statu quo- que permite a los judíos ingresar a ella, pero les prohíbe rezar en ella.