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«Necesario, debate para renovar modelo socialista venezolano»: Cabezas

Rodrigo Cabezas. Imagen tomada de la cuenta de Twitter @rodrigopsuv

Rodrigo Cabezas. Imagen tomada de la cuenta de Twitter @rodrigopsuv

Rodrigo Cabezas. Imagen tomada de la cuenta de Twitter @rodrigopsuv

Por Arturo Cano

Rodrigo Cabezas ha ocupado importantes cargos en el gobierno de Venezuela –por ejemplo, ministro de Finanzas- y es vicepresidente de relaciones internacionales del partido fundado por Hugo Chávez. Prefiere, sin embargo, que se le cite como profesor de Economía de la Universidad del Zulia.

Con esas credenciales, y dispuesto a hablar “con toda sinceridad”, Cabezas dice que se ha preguntado cuánto pesa la llamada “guerra económica” en la actual crisis de su país. Y se responde: “Mucho, ha habido mucho asedio”. Pero con la misma seguridad se pregunta cuánto han pesado “nuestros errores y omisiones”: “También bastante”, admite. Y plantea una idea que detalla líneas abajo: “Necesitamos un debate para renovar el modelo socialista venezolano”.

Antes de entrar en materia en lo que hace a los errores del chavismo, Cabezas celebra el rechazo casi unánime de la comunidad internacional al decreto de Barack Obama que califica a Venezuela como un “peligro” para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Admite una posibilidad que rechaza: que la confrontación política llegue a la violencia.

En referencia a la ruta trazada por la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD), para lograr la salida anticipada del presidente Nicolás Maduro, afirma: “Si la solución de la controversia democrática es que el pueblo de Venezuela se exprese soberanamente, ese resultado democrático y civilizado lo reconoceríamos fuese cual fuese, por la fuerza del sentido de vivir en paz y civilizadamente”.

Enseguida, extractos de la entrevista que Cabezas concedió a este diario: “A EU le importa un bledo la opinión de América Latina, aunque tenga el consenso de una cumbre de la CELAC, con la diversidad política que ello supone”, abre Cabezas la charla.

Se refiere a la reciente ratificación, por Obama, de la declaratoria de “emergencia nacional” sobre Venezuela, emitida el año pasado, con el argumento de que ese país sigue violando los derechos humanos y persiguiendo a los opositores. Desde 2015, el decreto del gobierno estadunidense provocó el rechazo, recuerda el dirigente, no sólo de Cuba, Nicaragua o Brasil, sino también de países como Perú, Colombia y México.

La ratificación del decreto entorpece el restablecimiento “relaciones respetuosas” entre ambas naciones, materia en la que se habían dado algunos pasos como el intercambio de encargados de negocios y reuniones con Tom Shannon, consejero del Departamento de Estado de EU (incluso se encontró con el presidente Maduro).

Con el acto referido, EU confirma su intención de “participar en la vida política nacional” de Venezuela; “apuesta a la posibilidad de desalojo del gobierno bolivariano en razón del resultado electoral del 6 de diciembre y se alinea, en consecuencia, con la estrategia de la MUD.

Cabezas hace un recuento de los apoyos obtenidos por el gobierno venezolano frente a la sanción estadunidense: el G77, el buró de los Países No Alineados, China, la CELAC y el Mercosur. “No estamos solos, nos sentimos acompañados por el mundo.

-Paradójicamente, Obama les permite cerrar filas en esta coyuntura. Además de que también líderes opositores han rechazado la postura de EU.

-A los socialdemócratas de la oposición no les gusta, pero a los sectores de ultraderecha, sí.

De la oposición y sus líderes

-Algunos piensan que Leopoldo López no era nadie hasta que lo metieron a la cárcel, que lo hicieron héroe.

-Antes de lanzarse a la aventura de las guarimbas (bloqueos de calles que suelen desembocar en violencia), López ya era un dirigente destacado, no habría que menospreciarlo. Había competido en las primarias de la MUD, y sin duda tiene un proyecto político presidencial, aunque no tiene hegemonía.

“López tiene un proyecto político atrevido. Yo no lo menosprecio. Tiene el respaldo de la embajada americana. Lo prepararon: es un profesional formado en EU en el área administrativa y financiera, no es un hombre inculto como otros dirigentes de la MUD. Es un neoliberal estudiado y detrás de él hay un proyecto de las grandes oligarquías de mi país. Él es su mejor opción, es de ellos, pues algunos de esos sectores desprecian a Henrique Capriles (ex candidato presidencial).

-¿Por qué terminó en la cárcel?

-“Lamentablemente tuvo que hacerse ese proceso judicial con un político. No es un preso político, es un político que está preso por una actuación absolutamente ilegal, antidemocrática, que ocasionó muertes. Nadie puede colocar bajo sus botines la sangre de venezolanos porque quiera estar en Miraflores. López está en la cárcel por su gravísima equivocación de la que, por cierto, no le hemos oído ni una palabra de rectificación, ni de perdón. Cabezas afirma que el gobierno ha planteado la reconciliación, pero previa instalación de una Comisión de la Verdad que establezca claramente las responsabilidades del caso (las protestas que costaron más de cuatro decenas de vidas). Sólo después podrá llegar, dice el economista, “la fase del perdón, de la amnistía. Y no comenzar por el final, amnistía para los que cometieron delitos políticos sin que siquiera hayan asumido su responsabilidad.

-El fallido golpe de Chávez también produjo víctimas.

-Chávez efectivamente participó en un alzamiento más militar que cívico en 1992, pero la nación vio al joven teniente coronel asumiendo su responsabilidad. Y se mandó dos años preso.

-¿Quiénes se perfilan ahora por la oposición?

-Las encuestas se reparten a cuatro, muy cerca uno de otro: Henrique Capriles, López, Henry Falcón (gobernador ex chavista) y Lorenzo Mendoza (poderoso empresario que no ha mostrado intenciones de ser candidato). La confrontación

-Cada vez más voces advierten de la posibilidad de una escalada violenta en Venezuela. -Quiero a mi país. No quiero para mi país violencia, no quiero una guerra civil, no quiero la muerte inútil de ningún venezolano por razones políticas. Yo sueño con un país moderno, civilizado, industrializado. Por ello digo que no habría ningún problema, en lo político, si la MUD se limitara al marco de la Constitución. “No sería correcto decir que si apelan al revocatorio o a la Asamblea Nacional Constituyente sea una postura golpista. Y no habría problema, porque estas soluciones a las crisis políticas previstas en la Constitución fueron previstas conceptualmente por el chavismo. Ya uno de ellos fue aplicado, el referéndum revocatorio en 2004, con Chávez (quien derrotó a quienes pretendían sacarlo del poder).

-Aceptarían el resultado. ¿En dónde están las dudas entonces?

-En que una parte muy importante de la derecha está subordinada a una estrategia de desestabilización política, y de arrebatar el poder como sea y cuanto antes, a costa de la violencia y la muerte. “El gobierno lo tenemos nosotros, y estamos obligados a ser garantes de la paz. Nunca se verá al gobierno adelantando una acción violenta. Sería una estupidez. “Soy optimista en el sentido de que los valores culturales democráticos, la correlación de fuerzas debe conducirnos a una solución pacífica de nuestra controversia política”.

Replantear el modelo No es común escuchar a un chavista de alto rango en tono autocrítico. Pero a Cabezas le gana quizá su sapiencia de profesor de Economía o su calidad de miembro del Consejo Nacional de Economía Productiva cuando desmenuza los problemas de Venezuela: “El colapso no es por el precio, es porque la renta petrolera es insuficiente para reproducir la economía venezolana en los próximos años. En 2012-2013, con precios del petróleo arriba de 100 dólares, tuvimos déficit fiscal en torno a 7.9 por ciento del PIB. Ahí está. Para cualquier economista regular son una alarma, un indicador de que requeríamos que el ingreso petrolero creciera 12 por ciento interanual mínimo para poder sostener la tasa de crecimiento del 3 por ciento. Y eso era imposible. Ahorita, para plantearnos un crecimiento así deberíamos tener un precio de 135 dólares el barril, y eso para la economía venezolana es absolutamente inviable.

-¿Entonces qué sigue?

-Tenemos que hacernos una gran pregunta sin abdicar del concepto de la igualdad sustantiva que decía Hugo Chávez basándose en István Mészáros (un socialismo enfocado en la cobertura absoluta y plena de los derechos a la salud, la educación y el trabajo). Y la pregunta es si con los recursos propios de la economía venezolana –petróleo, hierro, aluminio, acero–podemos dar el salto pleno al desarrollo. La respuesta es no. “En consecuencia, requerimos otros flujos: uno es el endeudamiento y el otro es la inversión extranjera directa, no hay más. Y hay que discutir eso sin dogmas, sin telarañas mentales. Porque incluso mirando la experiencia universal socialista de los últimos años (China, Vietnam o en los tiempos recientes Cuba), estamos frente a una apertura económica al capital privado, no tiene otro nombre. Quien diga lo contrario lo está viendo con una visión mágico religiosa del viejo marxismo leninismo, qué sé yo.

-¿Estos temas están en la mesa de los altos mandos del chavismo?

-Los hemos colocado. Yo, muchos otros, le hemos escrito al presidente Maduro. Lo que pasa es que la tormenta, la crisis política…

-Lo urgente no deja ver lo importante.

-No. Tenemos convocado un congreso para abril de 2017, donde se aspira que haya espacio para el debate del modelo económico de la transición al socialismo. Pero es un tema que haya sido atendido. Siendo parte de la dirección nacional del PSUV me atrevo a decir públicamente que el tema está planteado un gran debate para la renovación de nuestro proyecto. Todo cambia. Y el punto de partida para mí, positivo, es que el gobierno, con el presidente a la cabeza, ha transmitido a la nación que colapsó la renta petrolera. Ha transmitido a la nación la necesidad, la urgencia, de ir a un modelo productivo. Eso no está a discusión, está asumido al seno de la revolución bolivariana. Ahora viene la gran pregunta del cómo. Y el cómo es que renovemos nuestras ideas, para concluir que si la renta está colapsada como la gran palanca de financiamiento del crecimiento y el desarrollo, debemos recurrir a espacios industrializadores que no podrán llegar a Venezuela como ‘un soplar y hacer botellas’, sino que se requerirá una gran inversión en materia de acervo de capital, para instalar plantas industriales donde tenemos ventajas comparativas: uno, en el sector petrolero mismo, aguas abajo, las refinerías; dos, el hierro, el aluminio y nuestra petroquímica. Ahí está la futura base industrial exportadora de nuestro país. “La única manera es un agresivo proceso de industrialización, quizá complementado con el turismo, como han hecho México y Cuba en los últimos años”.

-¿Y por dónde van a empezar?

-Por Mercosur. Cuando Chávez insistió en meternos al Mercosur fue visionario. Para ingresar rompimos muchas resistencias. Lo estratégico de entrar no era comprarle a Argentina o Brasil, para lo cual no necesitábamos ingresar al Mercosur. Entramos para que el mercado nuestro se ensachara y para tener posibilidad de venderles. “Nuestra industria del acero, por ejemplo, tiene el potencial de cubrir la demanda de Colombia y del norte de Brasil, y eso no tiene nada que ver con el petróleo. No puede ser visto con dogma, no puede ser sólo el Estado”.

-Hay algunas empresas públicas en las áreas que menciona.

-Nuestras empresas básicas tienen que pasar un proceso de refundación. En este momento no son rentables. Y en eso creo que el ideal socialista tiene que asumirlo como lo han asumido correctamente países como Cuba: todo proyecto productivo debe tener su rentabilidad. No es un problema de ganancias ni de explotación, es un problema de sostenibilidad de la actividad empresarial. Si no es sostenible alguien tienes que subsidiar, y entonces pasa lo que nos ocurrió a nosotros, que estuvimos subsidiando la gasolina, bienes, etcétera, hasta este estallido que hemos tenido de problemas fiscales tan graves porque se desplomó el precio del petróleo.

-¿Cuál ha sido el costo de ese desplome para Venezuela?

-En enero de 2014, PDVSA (Petróleos de Venezuela) le vendió al Banco Central de Venezuela 3 mil millones de dólares. En enero pasado le acaba de vender sólo 77 millones. Esos datos te grafican la tormenta petrolera en la que estamos. “El presidente Madura le ha comunicado a la nación que se quebró el modelo económico petrolero, que ya no es posible seguir sosteniendo los subsidios o empresas no rentables como se vino haciendo en los últimos años”.

-Es un panorama que no se puede adjudicar a los males de la IV República.

-No. Debimos comenzar el giro hace diez años. La ciencia económica venezolana verificó el colapso de la renta a fines del siglo pasado, con los estudios de dos grandes venezolanos, quienes advirtieron del agotamiento del modelo capitalista rentístico petrolero, así lo llamaron (se refiere a Bernard Mommer y Asdrúbal Baptista). Ellos culminaron casi 15 años de investigación y concluyeron que había un agotamiento del modelo y que estaba planteado para el Estado un grado de conflictividad si no encontraba un modelo alternativo. “Pero lo que sucedió que el ingreso petrolero de 2004 a 2012 (precios muy altos) nos nubló la mirada”.

-Hablemos del problema del dólar. ¿Fue un error mantener varios tipos de cambio?

-Haber sostenido por más de dos años un sistema cambiario con tres tipos de precio fue un bumerang que se regresó con inflación, con sobrefacturación, con sobredimensionamiento de las importaciones, y por tanto desequilibrante para la economía venezolana. Al lado de eso mantuvimos anclado el tipo de cambio preferente a 6.30 (bolívares por dólar), con niveles de inflación importantes, reforzó las importaciones masivas, la fuga de capitales con sobrefacturación, trampas y corrupción. De lo que estoy hablando es de un dólar extremadamente barato. Haberlo sostenido así fue una omisión de la política económica. Hacer la corrección es lo adecuado, lo que se está intentando hacer ahora, ir a la simplificación cambiaria. El estado ideal es que tengamos solo un tipo de cambio. “El gobierno acaba de anunciar cómo va a funcionar el tipo de cambio flotante. Yo le he transmitido al gabinete económico que deberá ser flotante de verdad, es decir, flotante sin flotadores. No la flotación sucia con intervención del Banco Central. “Estoy seguro de que si lo hacemos así el precio referente marcador debe ser el oficial, así esté en 400 o 500 bolívares, y no una página web con servidor en Estados Unidos. La especulación toca un mercado marginal, cinco o seis por ciento, pero sicológica y socialmente fue lo que marcó”.