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“No estoy jugando”, advierte Trump previo a visitar la frontera

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, lanzó una nueva amenaza en su propósito de construir un muro fronterizo. Foto Ap

David Brooks, corresponsal 

Nueva York. “No estoy jugando”, afirmó Donald Trump hoy al jugar con sus amenazas de cerrar la frontera, al anunciar de pronto que le ofrecerá un plazo de un año a México para frenar ya no sólo inmigrantes centroamericanos sino también drogas ilícitas, y que si el país vecino no cumple podrá primero imponer aranceles sobre autos fabricados en México y/o cerrar la frontera.

Ahora todos estarán a la espera de si el mandatario jugará otra vez con sus amenazas este viernes cuando visitará una barrera física en la frontera en Calexico -la cual falsamente es anunciada como la primera sección de su muro fronterizo- para tomarse una foto e insistir en su mensaje antimigrante.

Aparentemente retrocediendo de su amenaza del pasado viernes y tras reiterar durante días que cerraría “de inmediato” la frontera si México no frenaba “todo” el flujo inmigrante centroamericano, Trump ahora amenazó a su vecino con un arancel del 25 por ciento sobre automóviles, pero que ofrecería más tiempo al vecino.

“Vamos a darles una advertencia de un año y si las drogas no paran, o en gran medida paran, impondremos los aranceles sobre México y productos, sobre autos particulares… y si eso no frena las drogas, cerraremos la frontera”, declaró en la Casa Blanca ante reporteros.

Una vez más elogió al país vecino, pero continuó con su amenaza: “Muchas cosas buenas están ocurriendo con México”, dijo en un momento, y enfatizó en otro que el país vecino estaba haciendo “una buena labor en los últimos tres o cuatro días desde que hablamos de cerrar la frontera”. Pero subrayó: “México entiende que vamos a cerrar la frontera, o voy a imponer aranceles sobre los autos. Haré una o la otra, probablemente empezando con los aranceles”, afirmó.

Insistió en que para él la seguridad fronteriza “es más importante para mí que el USMCA [el acuerdo de libre comercio con México y Canadá].

Poco después explicó que “no creo que jamás tendremos que cerrar la frontera porque el castigo de los aranceles de 25 por ciento sobre autos que entran a Estados Unidos desde México sería masivo”, añadió en la Casa Blanca

Sin embargo, al ser preguntado si esto implica que no cerrará la frontera por un año más, comento que no había dicho eso, y reiteró que primero se impondrían aranceles y “veremos qué pasa”.

En sus declaraciones de hoy Trump nunca se refirió a lo que había dicho durante los últimos días ni explicó la razón del cambio en su mensaje. Por cierto, al mencionar el plazo de un año minó sus propios argumentos para su declaración de una “emergencia nacional” en la frontera ante las oleadas de inmigrantes, y con ello, intentar canalizar fondos de otras partes del presupuesto federal para financiar su muro fronterizo después de que el Congreso rehusó aprobar ese gasto.

De hecho, la líder de la mayoría demócrata de la cámara baja, Nancy Pelosi, anunció este jueves que su bancada está presentando una demanda legal contra el presidente para intentar evitar que “robe de fondos” ya destinados a otros rubros para lo que calificó como una “declaración de emergencia falsa”.

Es de suponer que el cambio de mensaje -aunque nadie sabe- es resultado de una reacción casi unánime entre sectores empresariales y agrarios, como economistas, líderes legislativos incluso de su propio partido, políticos y comerciantes en la frontera y hasta sus propios asesores económicos dentro de la Casa Blanca contra un cierre de la frontera por sus consecuencias económicas.

La Cámara de Comercio de Estados Unidos, que calcula que el comercio entre ambos países suma unos 1.7 mil millones de dólares diarios y que 5 millones de empleos dependen de ello, hoy dio la bienvenida al cambio del mensaje.

“La crisis que el gobierno ha creado en nuestra frontera -tratando a solicitantes de asilo como amenaza, separando a familias, desmantelando… el proceso de de asilo- es una opción política, no una necesidad. El gobierno tiene que poner fin a la crisis que ha creado y buscar una mejor manera de tratar a familias buscando seguridad, que les da la bienvenida y les asegura un proceso debido y de justicia”, comentó hoy Katharina Obser de la Comisión de Mujeres Refugiadas en una teleconferencia patrocinada por America’s Voice.

“Esta crisis es completamente fabricada. Calificar a los cruces fronterizos como una emergencia nacional es realmente una táctica cínica de este gobierno para nutrir el temor y tratar de eliminar todo el proceso de asilo en violación directa de las leyes estadunidense e internacional”, agregó Sandra Cordero de Families Belong Together.

Nadie se atreve a pronosticar cuál será el mensaje del presidente sobre estos asuntos (u otros) en 24 horas, podría ser lo mismo o todo lo contrario. El debate, desde que llegó a la Casa Blanca, es si la incoherencia, el caos, las amenazas como manera de gobernar es a propósito o no. Y por qué se le permite hacerlo.

JSL
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