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Nuevo fracaso de la oposición argentina al intentar golpear a CFK

Tanto el juez que lleva el caso como la familia desmintieron a la oposición. Foto: Afp

Stella Calloni

El hallazgo del cuerpo del empresario Fabián Gutiérrez, sepultado en los terrenos de una cabaña en El Calafate, provincia de Santa Cruz, en el sur del país, intentó ser manejado por la oposición política de Argentina para sembrar especulaciones ya que la víctima fue en algún momento uno de los secretarios de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, lo que fue rechazado por la familia del finado, quien pidió respeto a periodistas y políticos.

Desde Santa Cruz, el juez de instrucción Carlos Narvarte, quien investiga este crimen, destacó la rapidez con que se movieron las fuerzas de seguridad ante los primeros indicios y las confesiones de algunos detenidos, que llevaron hasta el lugar donde fue enterrada la víctima.

“Hemos logrado encontrar el cuerpo a instancias de una declaración indagatoria y con el trabajo de criminalística”, informó el magistrado desde la cabaña donde encontraron los restos y donde vive uno de los detenidos.

En la vivienda se halló un televisor y un equipo de música que le robaron a Gutiérrez. Narvarte explicó que el cuerpo fue trasladado ahí desde su casa en su propia camioneta.

La hipótesis más importante es que se trata de un crimen pasional. El juez destacó que “había una amistad profunda entre uno de los detenidos y Gutiérrez”. Por lo pronto hay cuatro detenidos: todos jóvenes entre 19 y 23 años quienes confesaron y señalaron dónde estaba el cadáver.

Gutiérrez fue uno de los detenidos ilegalmente por el ya fallecido juez Carlos Bonadío en la causa judicial falsamente armada, junto con el fiscal, Carlos Stornelli, para intentar llevar a la cárcel a la ex mandataria por supuestamente haber cobrado sobornos en la obra pública, mediante una asociación ilícita.

La causa se basó en unos cuadernos escritos en 2018 por un ex chofer del pasado Ministerio de la Producción, presentado en fotocopias nunca certificadas, ante la falta de pruebas concretas.

Esto les permitió detener a ex funcionarios y empresarios a los que chantajearon y presionaron ofreciendo la libertad a cambio de que involucraran a Fernández. En ese marco fue detenido Gutiérrez y presionado hizo declaraciones como “arrepentido”. Incluso en su testimonio desbarató otro armado ilegal del juez y el fiscal.

El secretario de Justicia de la Nación, Juan Martín Mena, dijo que la “irresponsabilidad de funcionarios del gobierno anterior no reconoce límites. Hacer conjeturas y esa inmediata vinculación política habla de la bajeza personal. Es vergonzoso. Pero lo hicieron siempre. Se siguen manejando con la misma bajeza”, en declaraciones a una radio local en referencia al comunicado de Juntos por el Cambio alentado por la presidenta de la ultraderechista Propuesta Republicana, Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad del gobierno anterior, estrechamente ligada a servicios de inteligencia extranjeros.

En el comunicado mencionan que la muerte de Gutiérrez es un “crimen de extrema gravedad institucional” y lo atribuyen a que el ex secretario de Fernández declaró como arrepentido en la llamada causa de las fotocopias de cuadernos, aunque ya se sabe que fue bajo extorsión judicial, y nunca se le trató como testigo protegido.

Todo el entramado de causas falsas quedó en evidencia cuando en febrero de 2019 ante la denuncia de un empresario víctima de chantajes, y salió a la luz una impresionante red.

Se trató del supuesto abogado Marcelo D’Alessio, en cuyo domicilio se encontraron numerosos documentos, archivos y grabaciones que destaparon la existencia de un pacto de espionaje y de extorsión, que integraban a ex funcionarios del gobierno del ex presidente Mauricio Macri, la Agencia Federal de Inteligencia el ministerio de Seguridad a cargo de Bullrich, periodistas medios de comunicación y jueces y fiscales, para destruir y perseguir a opositores.