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Testigo detalla actos de tortura y asesinatos de ‘El Chapo’

Dámaso López "El Licenciado" ha sido uno de los testigos que ha declarado sobre los crímenes de Joaquín "El Chapo" Guzmán. Foto Afp

David Brooks, corresponsal

Nueva York. El jurado en el juicio de Joaquín El Chapo Guzmán escuchó el testimonio de uno de sus subordinados detallando actos violentos no sólo ordenados por el acusado sino, por primera vez en este proceso, algunos en que personalmente golpeó, torturó y asesinó a enemigos -testimonio devastador al acercarse la culminación del caso en un tribunal federal de Brooklyn.

Isaías Valdez Ríos Memin, actualmente encarcelado en Estados Unidos, trabajó para El Chapo en varias capacidades desde su comienzo como parte de su equipo de seguridad hasta desempeñarse como piloto para el cártel de Sinaloa hasta su arresto en 2014.

El testigo colaborador de la fiscalía declaró aquí, a cambio de una posible reducción de su sentencia pendiente en este país, que empezó a trabajar para “el líder del cártel de Sinaloa” en 2004 después de dejar las fuerzas especiales del ejército mexicano (en lo que se llamaban los GAFES).

Ofreció detalles sobre el círculo de defensa de Guzmán encabezado por El Bravo y de reuniones de su jefe en la sierra de Sinaloa con otros líderes del cártel, incluyendo el Mayo Zambada, su hijo el Vicentillo y Alfredo Beltrán como también personas de otros países como Colombia y Honduras. Preguntado por la razón de estos encuentros, respondió a uno de los fiscales, “no son personas que se ven de ‘hola, cómo estás -era para hablar de drogas”.

Guiado por el fiscal, Memin habló de su participación en un par operativos con sus compañeros para buscar, “levantar” y asesinar a trabajadores que habían traicionado o que eran “dedos” -informantes- bajo órdenes de El Chapo, como también de ataques y balaceras con integrantes de cárteles enemigos.

Pero seguramente lo más impactante para los 12 integrantes del jurado y sus seis alternos quienes pronto tendrán en sus manos el destino del acusado fue la descripción detallada de dos incidentes violentos en los que participó directamente Guzmán.

Habló de la ocasión en donde se capturó a “un arete, así llamábamos a los de los Arellano Félix”, que llegó enviado en el avión del Mayo Zambada a la sierra ya “bastante torturado”, con quemaduras por todo el cuerpo a tal grado que hasta El Chapo se molestó supuestamente comentando “¿para qué me envían un cabrón así? lo hubieran matado”. En el tercer día, El Chapo empezó a interrogar al sujeto, y después ordenó que lo colocaran en un tipo de gallinero ahí cerca. Cuando se le informó que “ya apestaba”, Guzmán ordenó escarbar un hoyo en un cementerio, tomó una pistola de mano y, gritando “chinga tu madre” le disparó -aunque aparentemente no lo mató, y así, aún vivo, ordenó que lo metieran así al hoyo “y lo enterramos”.

Pero ese episodio no fue el peor de los narrados por el testigo como si no fueran nada extraordinarios, y con lujo de detalles.

Contó que los hombres de Dámaso El Licenciado López Núñez -ex socio de El Chapo- habían “levantado” a dos Zetas, y se los enviaron a su jefe. Al llegar, El Chapo ordenó colocarlos en una galera y empezar a “calentarlos”, o sea, golpearlos, para extraerles información.

De ahí, los movieron a otro lugar cercano donde “el señor Joaquín” pidió “un tronco grueso y los empezó a torturar”. Memin calculó que la golpiza duró unas tres horas y Guzmán gritaba, “hijos de su pinche madre, cómo pueden estar trabajando para aquellos, nos están traicionando”. Los levantados, dijo Memin, acabaron con los huesos fracturados. El Chapo dio instrucciones para hacer una hoguera en un hoyo grande, y el capo personalmente, junto con su jefe de seguridad El Bravo, trasladaron a los Zetas a la hoguera en cuatrimotos. Guzmán tomó su rifle, se acercó a cada uno, les gritó que “se fueran a chingar a su madre”, y les disparó a la cabeza. Ordenó que los pusieran en la hoguera y “que no quede nada, ni los huesos”.

La audiencia de este jueves inició con las últimas preguntas al propio Licenciado, quien hoy concluyó su turno en este juicio después de más de dos días en el banquillo de los testigos en el caso contra su ex socio. Preguntado por qué no había cumplido con parte de su acuerdo con el gobierno de pagar 25 millones de dólares en sus bienes, acusó que “no tengo dinero” porque los hijos de su “compadre Chapo” tomaron todas sus propiedades, casas y dinero de él y su familia “desde el primer minuto” en que fue detenido en 2017.

El largo desfile de más de 50 testigos presentados por la fiscalía está por concluir próximamente, anunció al jurado el juez Brian Cogan esta tarde. Aún no se sabe precisamente el número de testigos que presentará la defensa al iniciar su turno, pero todo indica que serán muy pocos.

El juicio se reanudará el próximo lunes.

JSL
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