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Tildan de traidor a Trump tras encuentro con Putin

Donald Trump y Vladimir Putin durante la conferencia de prensa conjunta luego de su reunión en Helsinki. Foto Afp

David Brooks, corresponsal 

Nueva York. El presidente Donald Trump provocó alarma y asombro entre la cúpula de su país con algunos acusando al mandatario de “colusión” con los rusos y hasta “traición» al concluir su cumbre con su par Vladimir Putin en Helsinki.

Trump pareció descartar el consenso de su “comunidad de inteligencia” de que los rusos intervinieron en el ciclo electoral de 2016 y que continúan “atacando la democracia” estadunidense al comentar en la conferencia de prensa conjunta con Putin que “él acaba de decir que no fue Rusia… Diré esto: no veo ninguna razón por la cual sería (Rusia)”. Afirmó que “tengo gran confianza en mi gente de inteligencia, pero les diré que el presidente Putin fue muy firme y poderoso en negarlo hoy”.

Al mismo tiempo, Trump atacó la investigación sobre la mano rusa en las elecciones encabezada por el fiscal especial Robert Mueller como “un desastre para nuestro país”, la culpó por “dividir” a los dos países y negó cualquier colusión de su campaña electoral con los rusos.

Que Trump otorgara mayor credibilidad a un “adversario” que a sus propias agencias de inteligencia y de seguridad nacional fue tan extraordinario que hasta líderes de su propio partido se vieron obligados a criticarlo.

El senador John McCain, ex candidato presidencial republicano y jefe del Comité de Fuerzas Armadas de la cámara alta, consideró que “fue una de las actuaciones más vergonzosas de un presidente estadunidense que se recuerde”. Agregó que “el daño infligido por la ingenuidad, egoísmo, falsa equivalencia y simpatía para autócratas es difícil calcular. Pero está claro que la cumbre en Helsinki fue un error trágico”.

El presidente de la cámara baja. el representante republicano Paul Ryan, se vió obligado a declarar que “el presidente tiene que apreciar que Rusia no es nuestro aliado” y reafirmar que “no hay duda de que Rusia interfirió en la elección y continua intentando minar la democracia”.

Otros republicanos que decidieron expresarse -muchos más optaron por el silencio- calificaron la cumbre como “vergonzosa” y “extraña”.

Para críticos de esta presidencia como John Brennan, el ex jefe de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) bajo el presidente Barack Obama, lo ocurrido en Helsinki “fue nada menos que un acto de traición. No sólo fueron imbéciles los comentarios de Trump, él esta enteramente en el bolsillo de Putin”, escribió por tuit. Indicó que la conferencia de prensa de Trump llega a ser algo que debería llevar a su impeachment.

Otros opositores gozaron del regalo que les había entregado Trump, con el líder de la bancada demócrata en el Senado Chuck Schumer afirmando que en ningún momento de la historia de su país “se ha visto un presidente de Estados Unidos apoyar a un adversario americano en la manera en que el presidente Trump ha apoyado al presidente Putin”.

El Washington Post publicó un editorial titulado: “Trump acaba de coludir con Rusia. Abiertamente”

No ayudó a los defensores del presidente que Putin no titubeó en afirmar que por supuesto favoreció la candidatura de Trump en las elecciones ya que su contraparte declaró que deseaba normalizar la relación bilateral.

Trump declaró triunfante al fin de su conferencia de prensa que aunque la relación bilateral nunca había estado peor que hoy día, “eso cambio hace unas cuatro horas”.

Sin embargo, es difícil explicar el cálculo político de Trump para realizar esta cumbre en momentos en que la cúpula política estadunidense -desde conservadores a liberales- ha declarado como enemigo a Putin (con nostalgia para la guerra fría).

Las agencias de inteligencia federales, todas bajo jefes nombrados por Trump, han reiterado a lo largo de los últimos meses su consenso de que Rusia intervino en el proceso electoral (aunque no han compartido mucha evidencia de eso públicamente hasta la fecha).

De hecho, Dan Coats, director de inteligencia nacional del gobierno de Trump, reafirmó este lunes que habían presentado este consenso al presidente y apenas el viernes pasado había advertido públicamente que en torno a ciberataques rusos sobre Estados Unidos, “las luces de alarma están parpadeando de rojo otra vez”.

Al mismo tiempo, la investigación sobre la mano rusa inicialmente abierta por la Oficina Federal de Invetsigación (FBI) y ahora dirigida por el fiscal especial Mueller ha culpado hasta la fecha a unos 32 individuos y el viernes pasado, el Departamento de Justicia presentó cargos formales contra 12 agentes de inteligencia militar rusos por operaciones cibernéticas dedicadas a sabotear la campaña de Hillary Clinton en la elección de 2016.

Y este mismo lunes, poco después de concluir la cumbre, el gobierno estadunidense anunció que otra operativa rusa, Maria Butina, fue arrestada el domingo acusada de espionaje al buscar desarrollar relaciones con políticos estadunidenses para promover los intereses rusos.

Por todo esto, la actuación de Trump este lunes sirvió para nutrir aún más los rumores de que los rusos tienen algo dañino sobre él para que se porte mejor con ellos que con los aliados históricos de Washington.

JSL
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