Fernando Camacho y Andrea Becerril
Ciudad de México. El tema de la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela dividió opiniones en la sesión de este miércoles de la Comisión Permanente, pues mientras Morena y sus aliados respaldaron la postura de la presidenta Claudia Sheinbaum –quien condenó el injerencismo de Washington–, PRI y PAN justificaron la acción armada estadunidense al considerar que el gobierno de Nicolás Maduro era una “dictadura”.
Como se preveía, el asunto de Venezuela dominó la agenda política del encuentro. El diputado morenista Emilio Ramón Ramírez subrayó en tribuna que lo ocurrido en Venezuela “violenta los principios fundamentales del derecho internacional, quebranta la soberanía de un país hermano de América Latina y pone en riesgo la estabilidad de toda la región”.
En ese tono, recordó las palabras del escritor alemán Thomas Mann, quien alertó que “cuando el fascismo regrese, no dirá ‘soy el fascismo’, dirá ‘soy la libertad’”, al tiempo que señaló que “ninguna intervención extranjera ha traído libertad a ningún pueblo de América Latina, jamás. Han traído, eso sí, despojo, violencia, dependencia y fractura social”.
Ramírez lamentó que haya sectores en México que “piden abiertamente la intervención de Estados Unidos” en el país y cuestionan la legitimidad del gobierno federal, lo que “no es oposición política: es desconocer la democracia, renunciar a la soberanía y traicionar el principio republicano”.
Los sectores que piden una intervención foránea, recalcó, “dicen hacerlo en nombre de la libertad, pero la historia los contradice, porque cada vez que México abrió la puerta al extranjero, perdió algo: territorio, recursos, dignidad y sangre. Nunca nos vinieron a salvar, siempre vinieron a mandar”, en el marco de una estrategia propia del “colonialismo”.
Por su parte, el coordinador del grupo parlamentario del PT en San Lázaro, Reginaldo Sandoval Flores, aseveró que la acción militar estadunidense en Venezuela “por ningún lado se puede justificar. Es un acto de violación al derecho internacional. De nulidad de los órganos internacionales como la ONU. De ninguna forma se puede justificar, es un secuestro”.
Luego de destacar que el gobierno de Estados Unidos ya admitió que el motivo de su intervención fue controlar el petróleo de la nación sudamericana, señaló que “me da pena ajena y tristeza la postura del PRI y del PAN” sobre el tema, por reproducir una estrategia de política exterior “entreguista”.
Recalcó que “es lamentable y triste” que algunos legisladores de oposición “han ido a los organismos internacionales a pedir que intervenga el gobierno norteamericano (en México). Muy lamentable, porque en este momento deberíamos generar unidad en torno a la nación. […] Ustedes (la oposición) se ubican del lado del interés norteamericano, de la intervención de Estados Unidos, y que lo haga también en México. ¡Qué pena, porque no hay duda que se puede acusar con toda claridad de traición a la patria!”
Al final de la discusión, la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo (Morena), propuso que el Congreso mexicano exprese “su profunda preocupación, ante la agresión de Estados Unidos a Venezuela”.
A través de un punto de acuerdo que fue turnado a comisiones, demandó asimismo que la comunidad internacional actúe con responsabilidad, prudencia y apego a las normas que rigen a las naciones, y exija que Washington se abstenga del uso de la fuerza contra la integridad territorial y la independencia política de la República Bolivariana y de cualquier otro país.
Oposición critica a Maduro
En sentido contrario, el coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve, descalificó las críticas de Morena y sus aliados a la intervención militar estadunidense al afirmar que “Maduro fue un presidente que abusó de sus atribuciones y terminó como un dictador y un golpista” que, aseguró, cometió fraudes electorales para permanecer en su cargo.
El priísta lamentó que los legisladores de mayoría defiendan al gobierno de Maduro “con discursos patrioteros que presumen soberanía, pero olvidan que la soberanía es del pueblo, no del tirano que la manipula”.
A propósito del caso venezolano, alertó que en México “se ha estado construyendo un Estado autoritario. Se apoderaron del Poder Judicial, de los organismos autónomos. Por supuesto, quieren una reforma electoral a modo. Eso es transgredir los derechos humanos, como lo hizo Maduro en Venezuela”.
De su lado, el coordinador del PAN en el Senado, Ricardo Anaya, consideró que el gobierno de México se equivoca al defender a Maduro, pues no se trata del presidente legítimo de Venezuela, sino “un dictador espurio” que –según él—cometió fraudes electorales en 2018 y 2024 para perpetuarse en el poder.
“¿Quién les va a creer el cuento de que ahora Morena se convirtió en la defensora del derecho internacional? Invocan la Carta de las Naciones Unidas, callaron como momias, no dijeron una palabra cuando Maduro violaba de manera sistemática la Convención Americana sobre los Derechos Humanos”, cuestionó.
Según el panista, a los guindas no les preocupa realmente la democracia o el derecho internacional, sino el saber “que hay cárteles de la droga en México que ya han sido declarados (por Estados Unidos) como organizaciones narcoterroristas, y les aterra que les puedan echar el guante” por esa razón.





