Reuters

Irán debuta en el Grupo G del Mundial el lunes en Los Ángeles frente a Nueva Zelanda, en un partido marcado tanto por los acontecimientos fuera del terreno de juego como por las ambiciones de dos equipos que buscan un avance largamente esperado.

El encuentro se disputará con el telón de fondo de la guerra de Estados Unidos contra Irán y en una región que alberga la mayor comunidad iraní fuera del país, lo que añade una atmósfera tensa a un enfrentamiento entre dos naciones que nunca se han medido en un Mundial.

La participación de Irán parecía incierta en los días previos al torneo debido al conflicto. El equipo tuvo que trasladar su campamento base de Tucson, en Arizona, a Tijuana, en México, lo que les obligará a viajar al extranjero para cada uno de sus tres partidos de la fase de grupos en Estados Unidos.

Los reportes sobre el avance de las negociaciones para poner fin al conflicto no han servido para aliviar la tensión en torno al equipo, y los responsables del fútbol iraní han criticado a la FIFA después de que a ‌15 miembros de ‌la federación se les denegaran los visados para viajar al torneo.

El ambiente en Los Ángeles quedó patente durante la ceremonia inaugural del viernes en Los Ángeles Stadium, cuando se escucharon abucheos al entrar la bandera iraní al campo. Irán sabrá el lunes qué tipo de recepción le espera cuando salga a jugar.

Para ambos, el partido también representa una oportunidad de cambiar las habituales historias de la Copa Mundial.

Irán llega ‌a su cuarto Mundial consecutivo y séptimo en total, pero nunca ha llegado a las fases eliminatorias. Nueva Zelanda, que vuelve al torneo por primera vez desde 2010 en su tercera participación, sigue buscando su primera victoria en un Mundial.

El seleccionador de Irán, Amir Ghalenoei, el primer técnico nacido en Irán en dirigir a la selección en un Mundial desde Jalal Talebi en 1998, condujo a su equipo a través de la eliminatoria asiática en la que aseguró su plaza con un empate 2-2 contra Uzbekistán en Teherán el 25 de marzo de 2025.

Nueva Zelanda se clasificó un día antes con una victoria 3-0 sobre Nueva Caledonia en la eliminatoria de Oceanía.

Irán llega con un historial más sólido. Ha ganado un partido de la fase de grupos en cada una de las dos últimas Copas del Mundo: venció 1-0 a Marruecos en 2018 y derrotó 2-0 a Gales en Qatar 2022 con dos goles en el tiempo de descuento.

Sin embargo, el pase a la fase eliminatoria sigue siendo un objetivo difícil de alcanzar.

Es probable que las esperanzas de Nueva Zelanda recaigan en gran medida en el capitán Chris Wood, su máximo goleador y quien mostró su importancia durante la eliminatoria con dos “hat-tricks” consecutivos frente a Samoa y Fiyi.

Reloj Actual - Hora Centro de México