Afp
Israel afirmó este miércoles que mató a otro alto cargo del poder iraní, el ministro de Inteligencia Esmail Jatib, y dio carta blanca a su ejército para abatir a cualquier dirigente de la república islámica en el punto de mira.
El gobierno iraní advirtió por su parte que nadie escapará a las consecuencias de la guerra que libra contra Israel y Estados Unidos, mientras los países del Golfo interceptaron nuevos cohetes y drones lanzados contra objetivos que incluyen bases estadunidenses.
“La pasada noche, el ministro de Inteligencia de Irán, [Esmail] Jatib, fue eliminado”, dijo el ministro israelí de Defensa, Israel Katz.
Katz también explicó que él y el primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, autorizaron al ejército a atacar “a cualquier alto funcionario iraní para el que se haya cerrado el círculo de inteligencia y operativos, sin necesidad de aprobación adicional”.
Según los medios iraníes, entre los lugares alcanzados este miércoles por los bombardeos se encuentran Teherán, la provincia de Lorestán y la ciudad de Hamedán, en el oeste, y también la zona de Fars, en el sur.
La agencia Tasnim dio cuenta de siete muertos y 56 heridos “en zonas residenciales” en Durud, en Lorestán. La Afp no puede comprobar de forma independiente los balances de las autoridades.
La muerte de Jatib sigue a la de otro peso pesado de la cúpula iraní, el jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijani, cuyo deceso en un bombardeo israelí fue confirmado la víspera.
Una gran multitud se congregó en el centro de Teherán este miércoles para el funeral de Larijani y de Gholamerza Soleimani, líder de la fuerza paramilitar Basij, también abatido por Israel, según imágenes de la cadena pública iraní.
Sus funerales se organizaron junto con los de más de 80 marinos de la fragata hundida por un submarino de Estados Unidos hace dos semanas, frente a las costas de Sri Lanka.
El canciller iraní, Abbs Araqchi, aseguró en X que “la ola de repercusiones mundiales no ha hecho más que empezar y golpeará a todo el mundo, sin distinción de riqueza, creencias o raza”.
Un mensaje en las antípodas de las declaraciones del presidente estadunidense, Donald Trump, que suele hablar de un conflicto breve.





