Por Enrique Gutiérrez, corresponsal
Santiago. Mientras cifras de la Universidad de Chile arrojan un desempleo cercano al 10 por ciento, el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, respaldó la propuesta del obispo de Rancagua, Alejandro Goic, quien dijo que las familias chilenas necesitan de un sueldo ético que debe estar en los 400 mil pesos chilenos mensuales, unos 600 dólares.
Según Ezzati, una remuneración no sólo debe dar sustento a los hogares más pobres, sino también entregar una capacidad mínima de ahorro.
Desde la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), su vicepresidente, Nolberto Díaz, valoró lo afirmado por la jerarquía católica y sostuvo que el sindicalismo espera que los empresarios y políticos que se consideran cristianos pongan estos montos en práctica.
Desde el mundo académico, el economista del grupo derechista de estudios Libertad y Desarrollo, Sergio Morales, aseguró de inmediato que no es viable un aumento de 150 mil pesos al monto actual del salario ínimo, ya que aumentaría la cesantía y la inflación.
Su par de Flacso, Andrés Solimano, opinó que las grandes empresas sí tienen un poder adquisitivo para costear un sueldo ético de 400 mil pesos chilenos, por lo que se debería establecer una diferencia con las pymes.





