Morelia. El coordinador de La Jornada Semanal, Luis Tovar, lo tiene muy claro, el seminal crítico y catedrático Jorge Ayala Blanco: “Hace rato alguien me decía que Jorge es un referente, una de las trayectorias más importantes en cuanto a la crítica y periodismo pero tengo ganas de decir las cosas por su nombre y hay que enfatizar que no es una de las más importantes, él es el principal crítico con la mejor trayectoria desde hace 53 años”.
Tovar hizo esta declaración ayer en la entrega a Jorge Ayala Blanco del Premio de la Prensa Joaquín Rodríguez al Mérito Periodístico, dentro de las actividades del Festival Internacional de Cine de Morelia.
Por su parte el homenajeado al recibir la condecoración que otorga la Red Mexicana de Periodistas Cinematográficos: “Al que diga que no le gustan los premios, es un hipócrita. Tengo que hacer una confesión, de entrada este es el primer reconocimiento que recibo de periodistas en México, los otros son premios o académicos o internacionales pero para alguien que vivió 30 años entre periodistas esto reviste un carácter reivindicativo, este es el premio de la Red, es como si Bon Dylan pemiara a Alfred Nobel y por supuesto también para valorar mi amistad con Joaquín Rodríguez que fue espontánea”.
Además, Ayala Blanco aprovechó la ocasión para presenta su libro La khátarsis del cine mexicano, concebido a través de cien filmes que son un camino de su experiencia profesional.
Ayala Blanco mencionó que en estos 56 años de ejercer la crítica cinematográfica en el país: “Lo que más duele a un creador es que se burlen de su trabajo. Hacer crítica me ha costado perder amigos cercanos a consecuencia de la escritura pero ni modo, cuando era más joven y extraordinariamente pedante decía yo ‘si no la aceptan, no merecen ser mis amigos’, ahora ya no”.
La encargada de entregarle la estatuilla, El Contemplario, diseñada por el artista tapatío Adrián Guerrero, fue la periodista Sonia Riquer quien refirió: “Con Ayala Blanco tengo una historia de hace mil años, antes de que no conociéramos personalmente, lo leíamos y aprendimos a utilizar el diccionario porque había muchas cosas que no entendíamos y esas cosas que no entendía fue lo que me hizo ver el cine más extraño y más audaz, a ver el cine de otra manera. Contar con una obra como la de Ayala Blanco es un privilegio que causa envidia en todo el mundo, porque ningún otro país tiene a alguien que ha analizado, estudiado y se ha divertido con el cine mexicano y extranjero como Ayala Blanco. Esta pieza que hora compartimos tenga un buen lugar entre todos los premios que ha recibido”.
En la conferencia además estuvieron María del Carmen de Lara, directora del CUEC y Andrea Silva Cadena, responsable de la Feria del Libro en Michoacán.
Por su parte, María del Carmen de Lara se unió a las congratulaciones: “Desde que entré al CUEC como directora me la he pasado festejando al maestro. Quiero agradecerle por la prolífica obra que tiene. Esperamos que la UNAM siga siendo su casa”, finalizó.





