Notimex
La cuarta novela del escritor mexicano Juan Pablo Villalobos, No voy a pedirle a nadie que me crea, será publicada en Alemania, una vez que se concluya la traducción al idioma alemán, luego que sus tres primeras novelas fueron también transcritas en ese idioma, expresó el autor.
Villalobos fue galardonado con el XXXIV Premio Herralde de Novela. Nació en Guadalajara, Jalisco, en 1973 y desde 2003 vive fuera de México, en la actualidad radica en Barcelona, España.
El escritor mexicano se encuentra en Berlín invitado para participar en el Literarisches Colloquium, el Coloquio Literario Internacional, que se lleva a cabo en la capital alemana y que se enmarca en el Año Dual México-Alemania.
“Mis tres primeras novelas han sido traducidas al alemán: Fiesta en la madriguera; Si viviéramos en un lugar normal; y Te vendo un perro, todas por la editorial Berenberg”, detalló Villalobos en entrevista con Notimex.
Manifestó que para expresar la realidad social mexicana, favorece como forma de expresión el humor.
“Yo lo que trato en mis novelas, yo lo que intento, es un acercamiento a temas sociales y políticos que son muy delicados, no solo la violencia, sino también la desigualdad, la injusticia, siempre desde una perspectiva ‘poco seria’, por decirlo así”, indicó.
Detalló que escribe una “literatura que intenta alejarse de lo solemne, que intenta ser irreverente o directamente humorística. Me parece que es otra manera de ver las cosas y que también puede plantear una reflexión interesante sobre esos problemas”.
Como escritor le interesa reflejar en sus novelas un contexto particular “que es lo que ha estado pasando en México en los últimos años, pero los temas salen, de alguna manera, inconciente. No es que yo me plantée escribir una novela sobre el narco, o una novela sobre la pobreza”.
“Por lo general, las novelas surgen de una voz, surgen de un tono narrativo, de un algo con lo que me interesa experimentar, y a partir de ahí la trama se va desarrollando”, explicó.
“Surge durante el proceso, no es que esté premeditado. Al final todas mis novelas acaban siendo políticas, supongo que es de lo que me interesa hablar, pero no es algo sobre lo que yo previamente estuviera planeando”, aseguró el escritor mexicano.
Subrayó que “no hay una temática de Juan Pablo Villalobos, hay varias. Yo diría, más bien, que hay un estilo que une todas mis novelas. Hay una búsqueda estética que tiene que ver con lo que llamo acumulación narrativa, que es hablar de muchas cosas en poco espacio”.
Expuso que sus “novelas suelen ser breves y, sin embargo, tener muchos personajes, pasan muchas cosas, hay un experimento con los géneros, con la novela negra, con la comedia humorística, con la comedia de enredos, con la autobiografía. Hay una mezcla de todos esos géneros“.
“Lo que une más a mis novelas es lo estílistico y no tanto lo temático. En ‘Fiesta en la madriguera’, es la historia de un niño que es hijo de un jefe de un cártel y es el propio niño quien cuenta, desde su inocencia, desde ese malentendido de no saber exactamente qué es lo que sucede con su papá, cuenta un poco la violencia del México de hoy”, indicó.
“Si viviéramos en un lugar normal” es una novela sobre el México de la década de de 1980, “el México de la hiperinflación, de la devaluación constante, donde una familia pobre, que vive en un pueblo de los Altos de Jalisco, va a ser desalojada de su casa y vive una serie de peripecias bastante absurdas en las que se refleja, digamos, un modelo político de clientelismo, de corrupción”, dijo.
“Te vendo un perro es una novela sobre un grupo de ancianos que vive en un edifico de la Ciudad de México, y que recuerdan 80 años de la Historia de México, de la historia del arte y de la historia política de México”, expuso.
Es una novela muy relacionada con “cómo se construye la memoria histórica, cómo se construye la mirada que tenemos los mexicanos sobre nuestra propia historia”, señaló Villalobos.
En No voy a pedirle a nadie que me crea, es la primera que Villalobos escribió en Barcelona, y es “una novela mexicana sobre Barcelona, una novela en la que los personajes son mexicanos, pero también hay personajes catalanes, hay personajes argentinos, italianos, paquistaníes, chinos”.
Es una novela multicultural, “en la cual yo trato de hablar de la violencia internacional, de la violencia trasnacional, de cómo la globalización y el modelo económico neoliberal han afectado no solo a México, sino también las relaciones entre distintos países“, apuntó.





