César Arellano García
Ciudad de México. El Juzgado Segundo de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México otorgó un amparo a Miguel Ángel Ríos Ney, jugador del equipo de futbol los Avispones de Chilpancingo, quien resultó afectado durante la balacera del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
La resolución que emitió el secretario de ese juzgado federal, Carlos Alberto Ávila Salas, ordena al presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y al visitador general especial encargado de la oficina especial del caso Igula, que emitan una recomendación en la que se pronuncien si el quejoso es o no, víctima de una violación de derechos humanos, con motivo de los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, donde el joven recibió cinco disparos.
En ese año, Miguel Ríos jugaba con los Avispones y sobrevivió a cinco disparos que lo pusieron al borde de la muerte, sin embargo quedó con algunas secuelas. El día de la agresión en contra de los 43 estudiantes desaparecidos de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa, los Avispones salieron de Chilpancingo para inaugurar la temporada de la tercera división, en un partido que jugaron contra el Iguala FC, al que vencieron por 3 a 1. De regreso el autobús en el que viajaban fue emboscado por policías municipales y hombres vestidos de negro.
El 11 de julio pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) otorgó protección a cinco integrantes del equipo de futbol Avispones de Chilpancingo y a 16 de sus familiares, además de ordenar que la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) entregue una indemnización justa e integral para las también víctimas de los sucesos ocurridos esa noche en el municipio de Iguala, donde integrantes del grupo delictivo Guerreros Unidos y policías locales agredieron el autobús del conjunto y el de los normalistas de Ayotzinapa, acto que terminó con la desaparición de los jóvenes estudiantes.





