Ana Mónica Rodríguez
Tras haber protagonizado un show de vibrante rap gaélico, en su primera visita a México, pleno de mensajes contestatarios y de férrea solidaridad con Palestina, el trío irlandés Kneecap despidió a sus seguidores del Pabellón Oeste del Palacio de los Deportes con el sonido, casi beligerante, del canto italiano Bella ciao, himno mundialmente reconocido como estandarte de las resistencias.
Después de gritar, bailar y pugnar por “Viva Palestina libre” y de manifestarse contra el genocidio en Gaza, los innumerables asistentes se encaminaron a la salida con tranquilidad, luego de la catarsis vivida y coreando: “una mattina mi son’ svegliato o bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao; na mattina mi son’ svegliato e ho trovato l’invasor; o partigiano, portami via o bella ciao, bella ciao, bella ciao, ciao, ciao o partigiano, portami via Ché mi sento di morir”.
Subversivos y en resistencia desde su origen, los integrantes del trío irlandés de hip hop Kneecap no bajaron la guardia en su concierto en el recinto adjunto al domo de cobre. En el escenario, las banderas de Irlanda y Palestina sirvieron de marco para una frenética noche de rap, en la que el grito unánime de la multitud fue “¡Viva Palestina libre!” en repudio al genocidio en Gaza.
Los eufóricos seguidores de la agrupación –muchos de ellos con pasamontañas, máscaras, camisetas con los colores palestinos y alguna kufiya– ovacionaron al icónico trío que se ha consolidado como un fenómeno global. Los puños en alto en señal de solidaridad con el pueblo palestino fueron una constante a lo largo de una velada cargada de energía.
Antes de que iniciara el show, la pantalla principal proyectó mensajes de apoyo al pueblo palestino, desatando de inmediato las consignas del público contra las acciones militares de Israel y la política imperialista de Estados Unidos, aderezadas con retumbantes reclamos hacia las autoridades migratorias estadunidenses.
“Más de 100 mil personas han sido asesinadas por Israel. Esto es respaldado por el gobierno de Estados Unidos que arma y apoya a Israel. ¡Viva Palestina libre!”, se leyó en letras blancas sobre un fondo negro, que prendió el inicio de un concierto donde nadie permaneció callado. “Aquí no existe la comodidad del silencio”, expresó alguno de los inspirados seguidores.
El rap en gaélico e inglés se propagó en el inmueble. Tras el intenso ritmo de los irlandeses, la agrupación cedió un momento el micrófono a Nadya Rasheed, embajadora de Palestina en México, quien abogó por el fin de la violencia en su país y destacó el papel de la juventud como motor de cambio social, para luego encabezar el coro: “¡Palestina libre, Palestina libre, Palestina libre!”.
Rebelión musical
El ambiente se encendió aún más cuando la agrupación coreó “Pena, pena el sistema”, cobijada por un hipnotizante juego de luces y espectaculares visuales. Mientras los fanáticos disfrutaban del repertorio, los músicos no dejaron de expresar su gratitud hacia el público mexicano.
En sintonía con los músicos y, en especial con DJ Próvaí, quien utiliza pasamontañas con los colores de la bandera irlandesa como símbolo de identidad y resistencia anticolonial, se observaron infinidad de fieles encapuchados quienes así se sumaron a la rebelión musical de los irlandeses. La diversión, la música y la conciencia sociopolítica marcaron una prendida noche.
Procedentes del oeste de Belfast, en Irlanda del Norte, Mo Chara, Móglaí Bap y DJ Próvaí han defendido con convicción el uso del idioma gaélico. Su postura anticolonialista y su apoyo incondicional a la causa palestina los ha llevado a enfrentar censuras y batallas legales, sin que ello impida su presencia en los escenarios de los festivales más importantes del mundo como Glastonbury y Coachella.
El año pasado, Canadá prohibió la entrada del grupo de rap “por glorificar terrorismo”, pero el trío irreverente y contestario, conocido por sus canciones de contenido político, también se ha posicionado en contra del bloqueo en Cuba. “Como irlandeses, simplemente no está en nuestra naturaleza mirar lo que ocurre a nivel internacional o en nuestro propio país y quedarnos de brazos cruzados”, ha declarado Mo Chara, quien fue imputado en virtud de las leyes antiterroristas británicas por exhibir una bandera de Hezbolá, movimiento libanés pro iraní, durante un concierto en 2024. El caso fue posteriormente archivado por la justicia.
La rabia de Belfast hecha hip hop
Surgidos en 2017 en los barrios obreros del oeste de Belfast, Kneecap nació en un entorno profundamente marcado por las secuelas de las llamadas Troubles (el conflicto político-social de Irlanda del Norte) y la marginación cultural.
Sustentados en la ironía, la comedia ácida y el realismo de la vida nocturna, sus letras abordan eldesempleo, el consumo de sustancias, la violencia policial y la reunificación irlandesa. Musicalmente, el estilo de Kneecap bebe de diversas fuentes como el hip hop noventero de grupos contestatarios estadunidenses como Public Enemy y N.W.A, así como la agresividad de Rage Against the Machine en sus bases rítmicas y en la urgencia política de sus discursos.
Aunque su sonido es eminentemente urbano, recuperan el espíritu de la canción de protesta tradicional irlandesa (rebel music), canalizando la rabia generacional contra el imperialismo británico y conectando su causa local con luchas internacionales de liberación, como la causa palestina.
Con este bagaje, Kneecap ha demostrado que la lengua minorizada de un pueblo colonizado puede transformarse en un altavoz universal de resistencia en los escenarios internacionales.







