La Casa Blanca difundió este lunes una imagen del presidente Donald Trump acompañada de la frase “Estados Unidos nunca será un país comunista”, una consigna que el mandatario y su administración utilizaron de manera recurrente en sus mensajes políticos para cuestionar propuestas y sectores identificados con el socialismo o el comunismo.

Trump y funcionarios de su gobierno repitieron la frase en discursos públicos y comunicaciones oficiales, incluidos mensajes relacionados con las celebraciones del 4 de julio y declaraciones realizadas en el Monte Rushmore.

La administración estadunidense empleó los términos “comunista” y “socialista” para referirse a distintas propuestas de sus adversarios políticos y a políticas de corte progresista, en un contexto de confrontación partidista previo a las elecciones de mitad de mandato.

Reloj Actual - Hora Centro de México