Este mes de septiembre ha arrancado una nueva edición de la Champions League, considerado como el campeonato más reñido del mundo del fútbol. En él se dan cita las mejores potencias del viejo continente. Es sinónimo de espectáculo y de un buen ejercicio para los diferentes clubes de salir de la rutina de sus ligas y ponerse a prueba ante las primeras espadas de otros países.
Es de lo más habitual en cada una de las ediciones ver como aquellas entidades que navegan cómodas en sus países tienen un duro choque de realidad cuando se enfrentan a rivales de entidad igual o superior a ellas. Es por ese motivo que siempre es difícil colgar etiquetas, aunque, habiendo disputado los primeros partidos y viendo el estado de forma de todos, se pueden empezar a sacar las primeras conclusiones.
El papel de favorito en esta edición está repartido entre tres equipos que han demostrado saber liderar con mano firme sus campeonatos nacionales y llegar hasta lo más lejos posible en los últimos años en Europa. En Betsson, el que tiene más posibilidades de hacerse con la orejona es el Manchester City, campeón inglés; seguido del PSG y del Bayern de Múnich, clubes hegemónicos en Francia y Alemania respectivamente. En todo caso, no se puede descartar nunca a otros históricos en buen momento como el Real Madrid o el FC Barcelona. Todos ellos han empezado con buen pie.
Las sorpresas, con firma inglesa
Habiendo disputado ya la primera jornada de la competición internacional, hay algunas cosas destacables. La primera es la derrota de uno de los últimos campeones en manos de un modesto. El Chelsea, que ha realizado en el mercado de fichajes inversiones importantes, cayó por la mínima (1-0) en el campo del Dinamo de Zagreb. Aunque estamos en los primeros compases de la temporada, la cúpula blue decidió prescindir desde ya de los servicios del entrenador alemán Thomas Tuchel, artífice de la segunda Champions de su historia.
También con la boca abierta dejó a los seguidores ingleses el repaso que el Nápoles le dio en casa al Liverpool de Jürgen Klopp (4-1). Los de Anfield Road, finalistas en la última edición y candidatos a todos los títulos, han iniciado el curso de la manera que menos esperaban. Solamente dos victorias desde que empezó la Premier League y el rendimiento mostrado empieza a despertar la inquietud de los aficionados rojizos. Aunque tienen tiempo de dar un vuelco a la situación, hay mucho trabajo por delante.

Golpe de realidad para italianos
Aunque los napolitanos son la buena noticia de la Serie A en esta primera jornada europea, los otros tres equipos no han conseguido buenos resultados ni ilusionar con su puesta en escena. El AC Milán, el vigente campeón de la liga, no consiguió pasar el empate (1-1) ante un rival que a priori debería ser inferior, el RB Salzburgo. Son uno de los líderes del campeonato transalpino, pero su rendimiento en la Champions League no es demasiado esperanzador.
Sin salir de la capital de la Lombardía, destaca el Inter de Milán, que tiene un grupo muy complicado junto a Bayern de Múnich, FC Barcelona y Viktoria Plzen. Los nerazzurri no consiguieron complicarle las cosas a los bávaros, que ganaron en el Giuseppe Meazza sin ningún tipo de dificultad (0-2). Empiezan las cosas torcidas para un equipo que este año se ha reforzado para volver a liderar el fútbol italiano y llegar lejos en el europeo.
También contra un grande hincó la rodilla la Juventus de Turín, muy lejos de volver a ser ese equipo que era hegemónico en la Serie A y alcanzaba finales en la Champions League. Cayeron con la cabeza bien alta contra el todopoderoso PSG (2-1) en París, pero demostrando que todavía les queda algo de recorrido para ser aquel equipo temido por los principales clubes de Europa. ¿Volverán este curso a lo más alto?





