Ap, Afp y Europa Press
Barcelona. La campeona mundial España fue multada con 20 mil dólares por la FIFA y con un cierre de al menos el 15 por ciento de aforo en el estadio de su próximo partido amistoso internacional, después de que aficionados corearan cánticos antimusulmanes en el duelo de preparación en marzo contra Egipto en Barcelona.
La FIFA informó ayer que el veredicto fue confirmado en días recientes por su órgano de apelaciones tras un fallo inicial de tres jueces disciplinarios. La Comisión de Apelación del organismo rector del futbol internacional rechazó el recurso de la Federación Española (RFEF), por lo que la sanción se mantuvo.
En el encuentro, celebrado el 31 de marzo, una parte de la afición local coreó ‘el que no salte es musulmán’, pese a que mostraron mensajes contra la discriminación en las pantallas gigantes y hubo anuncios durante el descanso pidiendo a los aficionados que dejaran de corear.
La Comisión de Disciplina de la FIFA concluyó que estos cánticos “utilizan claramente la identidad religiosa como medio para distinguir y discriminar al equipo contrario” y afirmó que un observador razonable y objetivo consideraría la palabra “musulmán” usada en este contexto “como un indicador de exclusión y burla”.
El cántico fue condenado por el delantero español Lamine Yamal, de origen musulmán, como “irrespetuoso e intolerable”. “Usar una religión como burla en el campo te hace parecer ignorante y racista”, escribió el delantero del Barcelona en abril en Instagram. También, tuvo el respaldo de Vinicius del Real Madrid, quien consideró importante que Yamal alzó la voz ante este tipo de problemáticas.
“Es importante que Lamine hable, esto puede ayudar a los demás porque somos famosos, tenemos dinero y podemos equilibrar mejor estas cosas”, declaró el delantero en rueda de prensa previa de cuartos de final en la Champions en abril.
Los jueces disciplinarios de la FIFA escribieron en su veredicto que “eran necesarias sanciones severas”, al tiempo que señalaron que se trataba de una primera infracción para la federación española de futbol, que había reaccionado con rapidez ante el incidente y lo condenó.
La Federación Española insistió en que colaboró plenamente para que se identificara a los autores de los cánticos. Consideró, por ello, “especialmente severa” la sanción impuesta, recordando que en otros sucesos de “mayor gravedad o con antecedentes disciplinarios previos” no se impusieron medidas de cierre del aforo.
Ante esta situación, el organismo español de futbol adelantó que va a interponer un recurso ante el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS).







