Jairo Gómez, especial para La Jornada
Bogotá. La oposición de izquierda en Colombia denunció este miércoles un plan de judicialización de sus dirigentes, ex funcionarios, incluido el ex presidente Gustavo Petro, desde la nueva estrategia de seguridad del gobierno del ultraderechista, Abelardo de la Espriella, que busca, además, criminalizar la protesta social y política en el país.
Esta denuncia se da en el contexto de la visita programada por el jefe del Comando Sur de Estados Unidos, Francis Donovan, justamente el día en que el presidente, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, presidió el cambio de la cúpula militar en Colombia.
“Colombia, el más reciente integrante de la Coalición de las Américas contra Cárteles (A3C), es un socio contra el narcotráfico y un líder vital en la seguridad de la región”, informó el Comando Sur al justificar la visita del general a Colombia.
Analistas señalaron que sin duda, la visita no fue una coincidencia, fue concertada, pues De la Espriella, en la ceremonia, a la cual fue invitado Donoban, presentó su lucha frontal contra el narcotráfico y la eliminación del programa “Paz Total”, de la administración de Petro, ante la Fuerza Pública.
“Asistimos a una peligrosa sesión de nuestra soberanía a Estados Unidos e Israel acompañada de anuncios y la puesta en marcha de operaciones militares conjuntas que pueden conducir a la intensificación de la violencia en territorios rurales, y a producir masivas violaciones de derechos humanos”, reaccionó el senador y ex candidato del izquierdista Pacto Histórico, Iván Cepeda.
Cepeda, que habló en la instalación del “Gabinete por la Vida” que hará control político a la gestión de gobierno, denunció que “el gobierno de De la Espriella, pretende generar un clima de desorientación en la población, de temor e incertidumbre a través de masivas judicializaciones contra quienes somos dirigentes exfuncionarios o congresistas del pacto histórico y dirigentes, empezando por el propio ex presidente Petro”.
Además del ascenso de la nueva cúpula, el gobierno del ultraderechista anunció la expedición en los próximos días de una directiva presidencial de seguridad integral, cancelar cualquier gestión de paz y la propuesta de crear un estatuto de seguridad, para definir a los grupos ilegales, según criterio del gobierno, como organizaciones “narcoterroristas”.
En la Comisión Segunda del Senado, especializada en asuntos militares, el ministro de Defensa, Jorge Mora, justo el día de la visita del jefe del Comando Sur, dijo a los parlamentarios que “en la directiva presidencial van a quedar claros los alcances, objetivos y estrategias de seguridad del gobierno nacional”.
Aunque aún no se conoce el contenido de esa estrategia de seguridad se filtró en las últimas horas el contenido de lo que será el plan nacional de desarrollo “La Patria Milagro”, en el que, además de hablar de la reducción del Estado y eliminar el aborto, entre otros temas, se establecen propuestas como el porte legal de armas, eliminar la Jurisdicción Especial para la Paz, fin de la Paz Total, plan de choque de seguridad en los primeros 90 días, fumigar 330 mil hectáreas de hoja de coca; en fin un popurrí de iniciativas, en las cuales, el tema de seguridad, es prioritario.
De acuerdo con el documento divulgado por algunos medios de comunicación, La Patria Milagro se gestionará desde varios frentes definidos así: Milagro por la vida, Milagro del amor, milagro del saber, milagro de soñar, milagro de pertenecer, milagro de crear y milagro de servir. George Orwell, en 1984, se quedó corto, indicaron analistas.
“La tal batalla cultural, es para embrutecer al pueblo”, dijo Gustavo Petro, tras advertir que “el que está en la oscuridad es el actual gobierno de Colombia; porque este es un gobierno por la muerte”.





